Thursday, May 19, 2016

'La Bruja': el clásico cuento de la hechicera del bosque se convierte en una pesadilla para una nueva generación


Por Igmar P. / Café Cinéfilo
Una familia de puritanos, de los primeros pobladores estadounidenses del siglo 17, se ve de pronto acechada por fuerzas sobrenaturales que van poniendo a prueba a su fe, mientras uno de sus miembros sospecha de una diabólica presencia que se esconde adentro del bosque, en “La Bruja” (“The Witch”), basada en cuentos del folclore de Nueva Inglaterra, Estados Unidos. 
Póster en español de 'The Witch'.
La Sinopsis. Corre el año de 1630, y en una pequeña comunidad de pobladores en Nueva Inglaterra, en donde se vive bajo el estricto rigor de la religión, la familia de William (Ralph Inneson), integrada por su esposa Katherine (Kate Dickie), su joven hija Thomasin (Anya Taylor-Joy), su hermano menor Caleb (Harvey Scrimshaw) y tres niños más, incluyendo un bebé, son exiliados por las autoridades de ese pueblo, por diferencias en la práctica de la doctrina cristiana.
William lleva entonces a su familia a vivir en una región sin cultivar, muy cercana a un bosque que luce ominoso, en donde al poco tiempo construyen sus viviendas y proceden a sembrar maíz.
Todo al parecer marcha en la normal, eso es hasta que un día, mientras la hija mayor Thomasin, quien ya empieza a dejar la adolescencia y a entrar en la juventud, jugaba un inocente juego con el bebé Samuel, éste desaparece, literalmente, en un abrir y cerrar de ojos. Thomasin únicamente alcanza a ver algo de movimiento entre la maleza del bosque.
La familia busca a Samuel incansablemente hasta que se resignan a que un lobo se lo debió haber llevado al bosque. Pero Thomasin no está muy convencida de que al infante se lo llevó un animal.
Es a partir de ese momento, que una serie de extraños sucesos comienzan a perturbar la tranquilidad de la familia, mientras una diabólica presencia los vigila amenazante, desde muy adentro del bosque.
La Crítica. El tema de la brujería ha sido explorado en numerosas ocasiones en el cine mundial, y el director y guionista Robert Eggers tiene bien en cuenta lo anterior, al lograr concebir con “La Bruja” una excelente película de terror, que resulta efectiva en asustar, primero, porque recae precisamente en lo poco o muy familiarizados que pueden estar los espectadores con la mitología de las brujas, y segundo, porque se preocupa de verdad en transportar al público al pasado, por medio de una envolvente historia, convincentes escenarios y un bien seleccionado elenco de actores.
Por el tono que Eggers emplea en su filme, se puede decir que “La Bruja” en momentos nos recuerda a “El Resplandor”, de Stanley Kubrick, pero si se trata de evocar una película similar, por lo menos en las implicaciones satánicas que abundan en su contenido, “La Bruja” es desde luego más parecida a “El Bebé de Rosemary”, de Roman Polanski y a “Suspiria”, de Dario Argento, y no tanto a aquella otra película no tan vieja pero sí muy conocida sobre el tema de la bruja del bosque, que es “El Proyecto de la Bruja de Blair”.
Póster en inglés de 'La Bruja'.
Conforme diferentes eventos van llevando a los miembros de la familia de William a sucumbir ante diferentes pecados, más vulnerables se van volviendo todos ellos ante los hechizos de la bruja. Por ejemplo el padre, William, comienza a pecar por orgullo; al no admitir que no es un buen cazador, deja que su hijo Caleb (Scrimshaw) mienta por él en una mañana en la que ambos se adentran al bosque a cazar, y en donde William falla en la tarea.
Por su parte, el joven Caleb comienza a notar cómo su hermana mayor Thomasin ya empieza a convertirse en una joven mujer, y no puede evitar contemplar, inadvertidamente pero con oculta lujuria, cómo se asoman sus virginales pechos entre su ropa, mientras ella duerme o realiza tareas propias de la vida de campo.
Cuando el bebé Samuel se pierde bajo el cuidado de Thomasin, la madre Katherine procede a sucumbir ante la desesperanza, y hasta a cuestionar su propia fe, mientras descarga su resentimiento contra su marido por fallar en proveer para la familia como un buen marido debe hacerlo, así como reclamarle el haber abandonado el resguardo y la seguridad que proporcionaba la comunidad puritana.
Y luego está la muchacha, Anya Taylor-Joy, quien en su papel de Thomasin se roba prácticamente todas las escenas en las que ella aparece. Thomasin va sucumbiendo ante la ambición, ya que a pesar de que reza toda las mañanas previo a comenzar sus tareas del día, es bastante obvio que ella anhela mucho más de lo que esa simple pero noble vida, tiene para ofrecer. Muy en el fondo a ella le gustaría vivir una vida más plena e interesante, viajar por el mundo, conocer otros lugares; todo lo anterior es evidenciado por la forma en que ella se aferra a un viejo recuerdo de la vida que la familia tenía antes, en el viejo continente, antes de mudarse a Estados Unidos.
Otro póster en inglés de 'La Bruja'.
Los gemelos Mercy y Jonas, inocentes ante el mundo que les rodea, así como de los ocultos secretos que se esconden adentro del bosque, canturrean palabras y frases de las cuales no comprenden enteramente su significado. Juegan y acosan de manera constante al “Negro Felipe”, una cabra macho que tiene la familia (también poseen una hembra de cabra, de la cual sacan leche). Los niños también le susurran cosas en sus orejas al “Negro Felipe”. Presas del miedo ante un evento que ocurre en la película, y del cual no quiero revelar más detalles, Mercy y Jonas sucumben ante la mentira y acusan a su hermana Thomasin de ser una bruja, lo cual inadvertidamente fomenta aún más la división de la ya de por sí frágil familia.
Todos estas acciones y detalles van empujando a la familia hacia las garras de la bruja en el bosque, y es precisamente ahí donde radica el ingenio del director Eggers, quien parece que está contando con que los espectadores sepamos, ya sea mucho o incluso lo más básico, sobre la mitología de brujas, para que nosotros mismos nos llenemos de miedo, porque inadvertidamente le vamos dando libertad a nuestra imaginación y nos empezamos a dar ideas de lo que les puede pasar a los protagonistas, si se vuelven presas de sus propias debilidades de espíritu, cuando la amenaza de fuerzas siniestras los acecha en la oscuridad.
De esta forma, los sustos en “La Bruja” no son tan obvios o repentinos como en otras películas de terror. Su historia no los necesita. Por el contrario, Eggers nos muestra a la familia de William y Katherine llevar a cabo en aparente calma su vida en el campo, y realizar simples tareas como sembrar maíz, ordeñar su cabra y recolectar huevos de sus gallinas, para al mismo tiempo, ir lentamente acumulando el suspenso.
La fotografía, a cargo de Jarin Blaschke, luce majestuosa en cuanto a todas las tomas en exteriores se refiere y el director Eggers, quien anteriormente trabajó como diseñador de producción en varias películas, utilizó de manera eficaz su talento en cuanto a los decorados de interiores en este su primer largometraje, al cuidar hasta los más mínimos detalles.
La iluminación natural, las vistas amplias del bosque, los árboles, los sonidos naturales y una música tenebrosa contribuyen a poner al espectador tenso, al grado que el espectador a veces contempla temeroso hasta una simple imagen del bosque, mientras uno hasta intenta ver si entre los árboles no se esconde la figura de la bruja... o de algo más.
Aunque cabe señalar que, a diferencia de “El Proyecto de la Bruja Blair”, en “La Bruja” sí vemos claramente a la bruja, incluso hasta en una de las primeras escenas de la película, pero la vemos de una manera genuinamente amedrentadora, y por ello asusta más, con lo que Eggers demuestra y enseña que en el cine actual todavía se pude asustar mostrando con detalle el monstruo en la pantalla, sólo se necesita concebir una historia ingeniosa y realmente terrorífica para lograrlo.
Calificación: * * * *
Reparto principal y ficha técnica
Título: 'La Bruja' ('The Witch')
Dirección y guión: Robert Eggers
País: Estados Unidos / Reino Unido / Canadá / Brasil
Año: 2016
Género: Terror
Elenco: Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Harvey Scrimshaw, Ellie Grainger, Lucas Dawson y Kate Dickie
Clasificación: Para mayores de 18 años de edad
Duración: 1 hora con 32 minutos
Otro cartel publicitario en español de 'The Witch'.

Saturday, March 12, 2016

'The Witch': A nightmarish retelling of the old 'witch in the woods' tale, for a new generation

By Igmar P. / Café Cinéfilo

The summary.
A Puritan family, of the first settlers of the United States in the 17 century, is suddenly haunted by supernatural forces which begin to test their faith and threaten their lives, while one of their daughters suspects a diabolical presence is hiding deep within the woods, in “The Witch”, based on New England folktales.
The Witch, movie poster
It's the year 1630, and in a rural community of New England settlers, which lives under strict religious rules, the family of proud farmer William (Ralph Inneson), which includes his wife Katherine (Kate Dickie), their young daughter Thomasin ( Anya Taylor-Joy), her younger brother Caleb (Harvey Scrimshaw) and three more little children, including a baby, is banished by the town authorities, for differences regarding the practice of the Christian doctrine.   
After being expelled, William takes his family to live outside of the community and into the wilderness, in an area very close to an ominous looking forest where, after a short time, they build their modest home and begin to perform farming tasks, such as sowing corn crops and milking goats, in the hopes of living a good and decent life, just like the one they had back in the town.
Everything appears to be normal, that is until one day, when the older daughter Thomasin, who has begun to blossom from an adolescent to a young woman, while she was playing an innocent game of “peekaboo” with baby Samuel, the child disappears literally in a blink of an eye. Thomasin barely catches some movement, far in the forest undergrowth.     
After searching for Samuel, the family comes to the painful resignation that the child was taken by some wolf into the woods and is therefore, lost. But Thomasin is not entirely convinced that the boy was taken by an animal at all. 
From that moment on, a series of strange occurrences begin to disturb the tranquility of the family, while a diabolical presence appears to be watching them with malicious intent, from deep within the woods.

The review.
The subject of witchcraft has been explored in numerous occasions in cinema all over the world, and writer-director Robert Eggers seems to have taken this fact into account, having created, with “The Witch”, an excellent horror film that scares quite effectively, firstly because it's counting precisely in what little or vast knowledge of witch mythology every audience might have, and secondly, because it really cares in transporting the spectators to the past, through an involving story, convincing scenery, good genre music and a very well selected cast.  
By the tone of the film, it is safe to say that “The Witch” sometimes reminds us of Stanley Kubrick's “The Shining”, but when it comes to evoking a more similar film, at least where the demonic implications in its content are concerned, “The Witch” is more like Roman Polanski's “Rosemary's Baby”, or even Dario Argento's “Suspiria”, than that other popular movie about the old witch in the woods tale that is “The Blair Witch Project”.
Is important to point out that all the dialogues of the film are articulated in a very 17th century English fashion, but this must not discourage moviegoers in any way. It's still understandable enough, and also “The Witch” is one of those rare movies where the actions sometimes speak more than the words.
The Witch, the 'hare' movie poster
In Robert Egger's “The Witch”, as the unfolding events begin to make the members of the faithful William family succumb to different sins, they also start to become more vulnerable to the witch's spells. For instance, the father, William, his sin is pride, and he doesn't admit he is not a very good hunter and even allows his young son Caleb to lie for him, when early one morning both of them ventured into the woods to hunt, and William failed terribly at the task.   
Young Caleb, on the other hand, can't help to start noticing how his older sister Thomasin is beginning to change into a beautiful young woman, and inadvertently finds himself giving brief but lustful looks to his sister's virginal breasts, when they begin to show through her clothes, whenever she is either sleeping or performing her farming shores. 
When baby Samuel is lost, under the care of Thomasin, the mother, Katherine, starts to succumb into despair and even begins to question her own faith, while she vents her resentment against William, for failing to provide for the family as a good husband should. She also complains to him for making them leave the shelter and protection they had back at the community.  
And then there's Anya Taylor-Joy, who, as young Thomasin, steals practically every scene in the movie she is in. Thomasin is succumbing to ambition, right from the very beginning, when despite praying every morning before doing her daily shores, she obviously craves for more than what that simple yet noble life has to offer. Deep down she would like to live a richer life, travel the world, visit other places, as it is evidenced by the way she clings to an old memory of her life back in the old country, before moving to the United States.
The children, twins Mercy (Ellie Grainger) and Jonas (Lucas Dawson), both innocent to the evils of the world, playfully sing strange words and phrases they obviously don't fully understand, while they play with and constantly harass “Black Phillip”, the male goat of the family -they also have a female goat, which the family uses for milking. The children whisper things to Black Phillip's ears. When this children become prisoners of fear, during an event that occurs in the movie, which I will not reveal here, Mercy and Jonnas succumb to lying and accuse their older sister Thomasin of being a witch, something that inadvertently stirs up even more division within the already fragile family.
All this actions and events are slowly thrusting the family into the witch's clutches and it is precisely there where the genius of Eggers lies. Eggers is counting in what we, the spectators, know, be it a lot or even very little, about witch mythology, so that we, the audience, inadvertently begin to let loose our own imagination, as we start to have notions of what terrible things can happen to our heroes, if they become very weak of spirit, as the sinister forces that hide in the dark are stalking them. 
In this manner, the scares of “The Witch” are not really that obvious or sudden as they usually are in other films of this genre. They don't need to be in this case. Instead, Eggers shows us William and Katherine's family living their rural lives in apparent calm, as they perform simple tasks as growing corn and milking goats. But sure enough, tension and suspense begins to accumulate as danger evidently hides in the woods.
The photography, by Jarin Blaschke, is truly majestic where all the exterior shots are concerned. Director Eggers, who worked before as a production designer and art director for short films, most of them period pieces, effectively used his talent in all the interior sets of “The Witch”, paying attention to every detail in this his first directed feature film. 
The Witch, the 'goat' movie poster
The natural lighting, the big shots of the open country, the trees, the natural sounds and a creeping soundtrack all serve up to make the spectator uneasy, tense, to the point where I sometimes found myself tying to watch attentively even the most simple image of the forest, trying to see if I could make out the witch hiding among the trees... or something else hiding in there too.
Although, I should point out that, unlike the overrated “Blair Witch Project”, in “The Witch” we do get to see the witch in full detail, even in some of the early scenes, but we see her in a more genuinely disturbing way, which is a lot more scary. This is how director Eggers shows and proves to us that in the cinema of present time, you can still scare audiences by showing the monster on screen with every spooky detail, you just need to come up with a truly clever and really terrifying story to pull it off.


Rating: * * * * (4 stars)
Main cast and details
Title: 'The Witch'
Director: Robert Eggers
Screenplay: Robert Eggers 
Country: United States / United Kingdom / Canada / Brazil
Year: 2016
Genre: Horror 
Cast: Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Harvey Scrimshaw, Ellie Grainger, Lucas Dawson and Kate Dickie
Rated: R (18 years and older) 
Running Time: 1 hour and 32 minutes

Friday, January 15, 2016

Oscar nominations for 2016

The 88th annual awards ceremony of the Academy of Motion Pictures Arts and Sciences will air Sunday, February 28, 2016, live on ABC. And the Oscar nominees are:
http://www.imdb.com/awards-central/oscars?pf_rd_m=A2FGELUUNOQJNL&pf_rd_p=2389670262&pf_rd_r=01NRBJXAPYDH137VDXV8&pf_rd_s=center-1&pf_rd_t=15061&pf_rd_i=homepage&ref_=hm_ac_acd_lk1

Nominaciones al Oscar 2016

La entrega anual número 88 del premio de la Academia de Arte y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos se efectuará el 28 de febrero del 2016 y se transmitirá en vivo por la cadena televisiva ABC. Y los nominados son:
http://www.cinepremiere.com.mx/57040-lista-completa-nominados-al-oscar-2016.html

Wednesday, November 11, 2015

Tierra de Nadie, Sicario: En la lucha contra las drogas, la línea entre el bien y el mal se vuelve borrosa


Por Igmar P. / Café Cinéfilo
La sinopsis. Una novata agente del FBI, apegada a las reglas, se ve sumergida en la guerra contra las drogas, cuando un caso que ella investigaba la lleva a colaborar con una fuerza ínter-agencias, determinada a darle un fuerte golpe a un peligroso cártel mexicano de narcotraficantes, que ha logrado irrumpir en territorio estadounidense, en “Tierra de Nadie: Sicario”.
Póster en español de 'Sicario'
Al efectuar una redada en una casa de un narcotraficante en un suburbio cerca de Phoenix, Arizona, en el que se registra un tiroteo, agentes del Buró Federal de Investigaciones, el FBI, hacen el macabro descubrimiento de más de 40 cadáveres escondidos detrás de las paredes del inmueble, víctimas de la sangrienta lucha por las drogas de los cárteles.
Pero no todo termina ahí: Una bomba en un cuarto en el patio explota cobrando bajas en los agentes federales. La casa es propiedad de Manuel Díaz (Bernardo Saracino), un narcotraficante que la agente del FBI Kate Macer (Emily Blunt), ha estado investigando por meses.
Luego de este incidente, los superiores de la agente Macer tienen una reunión con un enigmático agente federal llamado Matt Graver (Josh Brolin), quien está interesado en formar una fuerza especial ínter-agencias, con el FBI como participante, para darle un severo golpe a la organización criminal a la que forma parte Manuel Díaz.
Graver invita a Macer a participar en esta fuerza. “¿Vamos a ir tras los responsables de este crimen?”, cuestiona ella. “Los verdaderos responsables”, es lo único que le responde Graver. Horas después, la fuerza especial viaja hasta El Paso, Texas.
Pero a partir de ahí la misión se empieza a desenvolver en claroscuros en cuanto a procedimientos de impartir las leyes se refiere. Es hasta que están en El Paso que Macer, por ejemplo, descubre que Graver es un elemento de la Agencia Central de Investigaciones, la CIA, y que en realidad la fuerza especial pretende cruzar la frontera a Juárez, en una época en que la lucha entre narcotraficantes en territorio mexicano pasaba por su momento más sangriento.
Pero eso no es todo. Graver trabaja de forma muy estrecha con un oscuro personaje al que sólo llama Alejandro (Benicio Del Toro), un hombre latino que no habla mucho pero que claramente es un experimentado investigador, y quien Graver está utilizando como asesor principal para esta misión. Pero Macer no puede tener en claro si Alejandro es otro agente de la CIA, si es un informante de los cárteles o si tan siquiera es estadounidense.
Conforme avanza la misión, el idealismo de Macer y su determinación por obedecer las reglas se ve desafiada por la forma en que los elementos policiales estadounidenses se han visto obligados a descartar procedimientos y a tomar atajos, con tal de obtener resultados en la siempre caótica y violenta guerra contra las drogas.
La critica. Cargada de tensión de principio a fin, “Tierra de Nadie: Sicario” es un drama policiaco bastante bueno, con fuertes dosis de suspenso (y hasta en cierta forma de terror), que de manera audaz cuestiona cómo la lucha contra las drogas está cambiando la forma de la impartición de la justicia en el mundo, en lo referente a lidiar con el narcotráfico.
Denis Villeneuve, director canadiense de otro buen drama policiaco que es “Intriga” (“Prisoners”, 2013), ahora aborda el tema de la batalla contra las drogas en la actualidad, el cual en el cine ya ha visto su porción de tratamientos, con cintas como la estadounidense “Tráfico”, o la mexicana “El Infierno”, entre muchas otras, pero ahora con una visión más intransigente, sin glorificar ni a los criminales, ni mucho menos a los elementos policiales.
Otro póster de 'Tierra de Nadie: Sicario'
El filme fue recibido con cierta polémica en particular en Ciudad Juárez, México, en donde autoridades reprobaron la forma en que la ciudad es mostrada. Pero tales instancias perdieron de vista el punto que Villeneuve quiere hacer con su película: No importa tanto el lugar donde están ocurriendo los hechos, lo que realmente importa son sus participantes y las acciones que están realizando en la cinta.
“Sicario” también cuestiona la necesidad de seguir con una guerra que tal parece que ahora su objetivo ya no es erradicar el consumo de las drogas, sino más bien controlar su trafico. ¿Acaso las autoridades policiacas, no solo de México, sino las de Estados Unidos también, ya perdieron la fe en algún día lograr acabar con la venta y el consumo de las drogas y ahora se conforman con sólo controlar su flujo y mercado? ¿Acaso ya no queda de otra más que resignarse al menos peor de dos males?
Tales preguntas son las que el filme está más interesado en abordar, independientemente de si se muestra a Juárez con cadáveres colgados de puentes (incidentes criminales como ese sí ocurrieron, según lo registró la prensa de esa ciudad por un tiempo). Después de todo, la primer escena y probablemente la más atroz, la del descubrimiento de los 42 cuerpos, ocurre en una ciudad en Arizona, muy adentro de Estados Unidos, un país que a veces se jacta de resolver homicidios con avanzados recursos y técnicas policiales. ¿Cómo es que tal incidente pudo ocurrir ahí, pues? Cuestiona Villeneuve con su filme. La batalla contra las drogas y sus consecuencias es como un lobo que a veces merodea amenazante cerca de nuestro tranquilo gallinero, y nos revienta nuestra burbuja de feliz ignorancia, parece sugerir “Sicario”.
Pero haciendo a un lado toda la polémica, “Tierra de Nadie: Sicario” es en realidad una muy buena película. Un guión afilado escrito por Taylor Sheridan y una dirección brillante de Villeneuve que logra explotar al máximo sus personajes. En particular el de Benicio Del Toro, un Alejandro de quien en todo momento queremos saber más, y de quien recibimos sólo atisbos de su pasado.
Estás preguntado cómo funciona un reloj”, le dice Alejandro (Del Toro) a Macer (Emily Blunt) en una escena cuando ella le pregunta sobre él y lo que hace. “Por lo pronto sólo enfócate en que (el reloj) dice la hora”.
Del Toro está genial como Alejandro. Su actuación merece reconocimientos sino es que premios cinematográficos, aunque dudo que por su controversial tema “Sicario” pueda ser bien recibida por las instancias fílmicas que entregan premios. Aunque ahora que recuerdo, Del Toro ya ganó un Oscar de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, por una película también sobre la lucha contra las drogas: “Tráfico”, de Steven Soderbergh.
Los demás actores no están de relleno para nada: Josh Brolin, Daniel Kaluuya y desde luego, Emily Blunt, todos aportan imprescindibles contribuciones al filme, más que nada Blunt, quien su personaje de Macer funge en cierta forma como nuestra conciencia a través del filme, pero que al mismo tiempo, nos hace pensar que si varias acciones en la cinta son moralmente cuestionables, al final de cuentas son un mal necesario.
“Sicario” tiene violencia, sí, pero Villeneuve no la celebra. Por el contrario se ve cruda y a veces barbárica, pero sin caer en lo morboso. Los balazos son estridentes. En otros momentos el filme por ejemplo muestra la vida familiar y “normal” de un personaje, escenas antes de que esta persona sea asesinada repentinamente de un tiro.
La música del compositor Johann Johansson es elemental para contribuir a una creciente atmósfera de suspenso, que nunca se aminora en toda la cinta. Una secuencia de escenas en particular, cuando los agentes federales estadounidenses viajan en una veloz caravana de vehículos negros con ventanillas polarizadas hacia Ciudad Juárez, y al cruzar la frontera son escoltados en todo el trayecto por un convoy de camionetas de la Policía Federal mexicana, es ambientada por una música de Johansson que eleva el tono del filme hasta película de terror.
En un momento de esa secuencia, unas camionetas de los federales mexicanos pasan a toda prisa por unos baches y hasta eso es capaz de arrancar un que otro susto de los espectadores. Villeneuve no desperdicia para nada toda esa parte de la película, ya que la odisea culmina con una claustrofóbica secuencia en un puente internacional, de la que no quiero revelar más, sólo que me recordó una memorable secuencia climática de la película “Fuego contra Fuego” (“Heat”), de Michael Mann.
Cabe mencionar que aunque “Sicario”obviamente sí uso tomas pasajeras de Ciudad Juárez (en un momento de la cinta se aprecia claramente el cerro con la leyenda de “La Biblia es la verdad...”), la película no se filmó en Juárez. En sus créditos finales claramente se especifica que fue filmada en Albuquerque, Nuevo México y en El Paso, Texas.
“Tierra de Nadie: Sicario” sin duda es una película que con el tiempo va a ingresar al museo de obras cinematográficas sobre el tema de la lucha contra el crimen organizado, como “Los Intocables”, de Brian De Palma, o “Contacto en Francia”, de William Friedkin, si no por otra cosa, por la forma audaz y sin compromisos en que abordó el tema de la batalla contra las drogas.
Calificación: * * * 1/2

Reparto principal y ficha técnica
Título: 'Tierra de Nadie: Sicario' ('Sicario')
Dirección: Denis Villeneuve
Guión: Taylor Sheridan
País: Estados Unidos
Año: 2015
Género: Drama policiaco / Suspenso
Elenco: Emily Blunt, Josh Brolin, Benicio Del Toro, Daniel Kaluuya, Maximiliano Hernández y Victor Garber
Clasificación: Para mayores de 13 años de edad
Duración: 2 horas
Póster en inglés de 'Tierra de Nadie: Sicario'