Wednesday, January 10, 2018

‘La Noche del Demonio: La Última Llave’: Elise Rainier visita a los horrendos fantasmas de su infancia

Por Igmar P. / Café Cinéfilo

La sinopsis. La parasicóloga Elise Rainier enfrenta su más terrorífico desafío aún, al tomar el caso de un hombre cuya vivienda está embrujada, pero ese hogar resulta ser la vieja casa donde Elise vivió con sus padres y su hermano y en donde sus dones psíquicos salieron a la luz cuando ella era apenas una niña, en “La Noche del Demonio: La Última Llave”.
Póster en español de 'Insidious: The Last Key'
Insidious: The Last Key” fue dirigida por Adam Robitell y escrita por Leigh Whannell, autor de la inicial “La Noche del Demonio” (“Insidious”) y quien también trabajó en los guiones de las subsecuentes películas de la serie.
La crítica. En términos generales “Insidious The Last Key” es una buena película de terror, que aunque no alcanza el nivel de calidad de la primera o incluso la segunda “Insidious”, al final sí cumple con su objetivo de entretener y asustar; tiene una historia apenas lo suficientemente envolvente como para mantener atento al espectador y su ritmo avanza rápido, con algunos buenos sustos en el camino.
Adam Robitel, quien previamente co-escribió y dirigió la aterradora “The Taking of Deborah Logan”, filme que incluye una perturbadora escena de una poseída y grotesca mujer que devora a una niña, es un director que sí sabe como ponerle los pelos de punta al espectador, al grado de que incluso en “Insidious the Last Key” llegamos a ver con temor simples uniformes viejos, colgados en un cuarto lleno de telarañas, porque en cualquier momento uno de tales uniformes puede ser un fantasma.
La presencia de Lyn Shaye como la psíquica Elise Rainier sigue cautivando al espectador en estos filmes; siempre le pone uno atención a todo lo que ella dice y hace, hasta en las escenas en las que ella nada más permanece pensativa y sentada en su cama.
Sin embargo se percibe que la historia de la serie de “Insidious” ya se está desgastando; las aventuras paranormales de la psíquica Rainier (Shaye) y sus secuaces Specs (Leigh Whannell) y Tucker (Angus Sampson), tan solo pueden estirarlas hasta cierto punto. Este trío de “cazafantasmas”, aunque sí se las han ingeniado para llamarnos la atención durante todo este tiempo, con 4 películas todavía no nos han acabado de “embrujar” por completo, algo que sí ha logrado por ejemplo el dúo de Ed y Lorraine Warren, de las películas de terror “The Conjuring”.
No obstante, el guionista Leigh Whannell ha notado esto, y por ello “Insidious The Last Key”, ahora sí ya cierra totalmente los capítulos del pasado de Rainier, y en el acto ya deja todo prácticamente listo para la primera “La Noche del Demonio” (“Insidious”, 2010).
Como un todo, “Insidious The Last Key” no tiene la fuerza cinematográfica de la primera y el segundo capítulo, pero se compensa -hasta cierto punto-, por su contenido emocional y un mensaje que promueve la conciliación entre parientes, cuando éstos se llegan a distanciar por terribles problemas familiares.
Otro punto que se puede rescatar del filme es su mensaje de que el odio y el resentimiento siempre serán herramientas del mal y que para combatirlos sólo se requiere del amor y del perdón.
Y siendo una película de terror, por supuesto que sí tiene sustos, no tantos ni tan originales como los de “Insidious” 1 y 2, pero los pocos que tiene sí son efectivos. El humor en “La Noche del Demonio: La Última Llave” es lo que se siente forzado.
Otro póster en español de 'Insidious: The Last Key'
(Spoiler alert! Ahora sí, ya no sigan leyendo, si no han visto “The Last Key” y la quieren ver).
Todavía pueden hacer un “Insidious 5”, pero con mucho riesgo. Como puede funcionar es que de nuevo esté involucrado Leigh Whannell (nadie conoce la mitología de estos personajes mejor que él, que los creó), pero ahora sí están prácticamente obligados a revelar la historia del aterrador y escalofriante demonio rojo con las puntas de acero filosas en los dedos y las patas de cabra, que vimos en la primera “Insidious”.
Desde el final de “Insidious 3” habían sugerido que la siguiente película, en este caso “The Last Key” ya iba a contar la historia de ese demonio. Pero probablemente se lo están guardando para hacer más secuelas. Para qué matar una franquicia cuando todavía es redituable, ¿verdad?
Por otra parte, en “Insidious The Last Key”, se puede percibir que Rainier ya prácticamente le pasó la batuta a su sobrina, la más joven -y lista para luchar contra fantasmas- Imogen Rainier (Caitlin Gerard). Sin embargo Elise Rainier aún puede hacer otra aparición en un posible “Insidious 5”, aunque ya sería de la manera en que Obi-Wan Kenobi apareció en “El Imperio Contrataca” y “El Retorno del Jedi, de “Star Wars”. De nuevo, esto no es spoiler para quienes recuerdan el final de la primera “Insidious” y todo lo que transcurre en el “Capítulo 2”. No estoy revelando nada cuando digo que tanto “Insidious 3” como “The Last Key” son en realidad precuelas, porque esto se sabe desde la primera. Por lo que si hay “Insidious 5”, ésta sí ya sería una secuela, que ahora sí retomaría la historia a partir del “Capítulo 2”.
Por lo pronto, "La Noche del Demonio: La Última Llave" es una película de terror que sí vale la pena verse, pero es buena a secas, sin llegar a ser excepcional como su original predecesora.

Calificación: * * * 

Reparto principal y ficha técnica
Título: ‘La Noche del Demonio: La Última Llave’ (‘Insidious: The Last Key’)
Dirección: Adam Robitel
Guión: Leigh Whannell
País: Estados Unidos
Año: 2018
Género: Horror / Suspenso
Elenco: Lin Shaye, Leigh Whannell, Angus Sampson, Caitlin Gerard, Spencer Locke, Kirk Acevedo y Bruce Davison
Clasificación: ‘B’, para mayores de 15 años de edad
Duración: 1 hora con 43 minutos 

Sunday, January 7, 2018

'Three Billboards...', Saoirse Ronan, Gary Oldman and Guillermo Del Toro win Golden Globes

"Three Billboards Outside Ebbing, Missouri" won the Golden Globe for Best Picture Drama; "Lady Bird" won for Best Picture Comedy or Musical; Gary Oldman ("The Darkest Hour") and James Franco ("The Disaster Artist") both won for Best Actor in drama and in comedy, respectively; Frances McDormand ("Three Billboards Outside Ebbing, Missouri") won for Best Actress in a dramatic role, while Saoirse Ronan ("Lady Bird") won for Best Actress in a Motion Picture Comedy or Musical; "In the Fade", the German-French film about a woman whose life collapses after her husband and son die in a bomb attack, won the Golden Globe for Best Foreign Language Motion Picture. Mexican filmmaker Guillermo Del Toro won for Best Director for “The Shape of Water”, and “The Handmaid's Tale” won for Best Television Series – Drama. Follow the link for a complete list of nominees and winners.
The Golden Globes are awarded each year by the Hollywood Foreign Press Association, to the best achievements in motion pictures and in television. The 75th Annual Golden Globe Awards took place on Sunday, January 7, 2018, in Los Angeles, California.

http://www.imdb.com/golden-globes/nominations/ 

'Three Billboards...', Saoirse Ronan, Gary Oldman y Guillermo Del Toro triunfan en los Globos

"Three Billboards Outside Ebbing, Missouri" ganó el Globo de Oro como Mejor Película de Drama; "Lady Bird" ganó como mejor película de comedia; Gary Oldman ("The Darkest Hour") y James Franco ("The Disaster Artist") ganaron como mejores actores de drama y comedia, respectivamente; Frances McDormand ("Three Billboards Outside Ebbing, Missouri") y Saoirse Ronan ("Lady Bird") ganaron como mejores actrices de drama y comedia respectivamente; "In the Fade", el filme de producción alemana y francesa, sobre una mujer cuya vida se colapsa luego de que su hijo y su esposo mueren en un ataque de bomba, ganó el Globo de Oro como mejor película en lengua extranjera. El realizador mexicano Guillermo Del Toro ganó como Mejor Director por "The Shape of Water" y “The Handmaid’s Tale” ganó por Mejor Serie de Televisión - Drama. Aquí la lista completa de los ganadores.
El Globo de Oro es otorgado cada año por la Asociación de Prensa Extranjera en Hollywood (Estados Unidos), a lo mejor del cine y la televisión. La entrega anual número 75 de los premios Globo de Oro fue efectuada el domingo 7 de enero del 2018 en Los Angeles, California.

https://www.cinepremiere.com.mx/ganadores-globos-de-oro-2018.html

Tuesday, December 12, 2017

And the nominees for the Golden Globes 2018 are...

The nominees for the Golden Globe awards to the best of cinema and television in 2017, were announced on Monday December 11, 2017. Mexican director Guillermo Del Toro and his film "The Shape of the Water" have 7 nominations, including Best Picture Drama and Best Director. The horror movie "Get Out" got a nomination for best comedy or musical. Daniel Day Lewis ("Phantom Thread") and Sally Hawkins ("The Shape of the Water") are both nominated in the best dramatic acting categories. "Stranger Things" got a nomination for best dramatic TV series. Here is the complete list of nominees.  


Se anuncian las nominaciones al Globo de Oro 2018

Los nominados al premio Globo de Oro a lo mejor del 2017 en cine y televisión se dieron a conocer el lunes 11 de diciembre del 2017. El realizador mexicano Guillermo Del Toro consiguió siete nominaciones, entre ellas por mejor director y mejor película, por "The Shape of the Water". La película de terror "Get Out" está nominada en mejor película de comedia o musical. Daniel Day Lewis ("Phantom Thread") y Sally Hawkins ("The Shape of the Water"), están entre los nominados a mejor actor y actriz de drama, respectivamente. "Stranger Things" compite como mejor teleserie dramática.
El Globo de Oro es otorgado por la Asociación  de Prensa Extranjera en Hollywood y la entrega se efectuará el 7 de enero del 2018, en el hotel Beverly Hilton de Beverly Hills, con el conductor Seth Meyers como presentador. En este enlace la nota y la lista de nominados

http://www.bbc.com/mundo/noticias-42260745

Friday, October 27, 2017

‘Blade Runner 2049’: ¿Sueñan los androides con que algún día serán más humanos que los humanos?

(Crítica sin ‘spoilers’)

Por Igmar P. / Café Cinéfilo

La sinopsis.
En un futuro en el que la tecnología ha avanzado al grado de que ya hay colonias de gente en el espacio exterior y en la Tierra se fabrican animales y humanos artificiales, éstos últimos conocidos como replicants, un oficial de la Policía, encargado de detectar y eliminar a replicants ilegales, hace un inesperado descubrimiento, el cual amenaza con sumir a la Humanidad en el caos, en “Blade Runner 2049”. 
Póster en inglés de 'Blade Runner 2049'
Han pasado tres décadas desde el 2019, cuando el modelo conocido como Nexus 6 de replicants –androides que eran prácticamente iguales a los humanos, pero con tiempo de vida limitado a 4 años-, empezó a expirar en inventario, mientras que agentes de la Policía conocidos como ‘blade runners’, se encargaban de eliminar –‘retirar’- a los pocos replicants que quedaban, ya que eran considerados ilegales en la Tierra.  
Como consecuencia de lo anterior, la corporación Tyrell, encargada de la manufactura de tales replicants, entró en bancarrota y al poco tiempo desapareció. Ahora en Los Ángeles, en el año 2049, los ejemplares del último modelo de replicants, los Nexus 8 –androides con largo tiempo de vida, similar al de los humanos-, siguen siendo ‘retirados’ por los blade runners.
Entra en la historia uno de tales blade runners, el oficial K (Ryan Gosling), quien durante lo que parecía un caso de rutina, la detección de un replicant Nexus 8, descubre un secreto enterrado que amenaza con acabar con la tranquilidad y la seguridad de la vida de los humanos en la Tierra.
Conforme el oficial K indaga más en el caso, inadvertidamente su investigación lo llevará a buscar a un viejo blade runner, cuyo paradero se desconoce desde hace años.  

La crítica.
La película “Blade Runner 2049” es una rareza del mundo cinematográfico. Es, al mismo tiempo, una historia independiente y una secuela. Se desarrolla con una envolvente trama detectivesca ambientada en una era repleta de asombrosos avances tecnológicos pero, al mismo tiempo, está inmersa en un futuro distópico poco alentador para la Humanidad. Pero aun así, se alcanza a percibir en su historia un tenue rayo de esperanza para el mundo del mañana.
La excelente dirección de Denis Villeneuve (“Sicario”, “Arrival”) trabajando con un guion escrito por uno de los dos escritores de la original “Blade Runner”, Hampton Fancher, hace de “Blade Runner 2049” una interesante aventura, tan llena de descubrimientos y giros argumentales, como de reflexiones.
Póster en inglés de la versión del director de la primera 'Blade Runner'
A pesar de su notable vínculo con su predecesora, “Blade Runner 2049” es una película que se sostiene perfectamente como una historia independiente, que puede satisfacer por igual tanto a fans acérrimos de “Blade Runner”, como aquellos espectadores que jamás habían visto aquel filme de 1982, dirigido por Ridley Scott, el cual, a la postre se convirtió en una joya fílmica de culto.
Al igual que su antecesora, “Blade Runner 2049” tiene urdida en sus fibras la cuestión introspectiva de qué es lo que significa ser humano: ¿Qué es lo que nos hace humanos? ¿Son acaso nuestras emociones? ¿Son nuestros recuerdos? ¿Para qué fuimos creados? ¿Cuál es nuestro principal fin en este mundo? Como Ridley Scott lo hizo en la primera, ahora Denis Villeneuve lo hace en la secuela; utiliza a estos androides llamados replicants, y sus evidentes conflictos existenciales, como un vehículo visual y argumental para profundizar y reflexionar en tales cuestionamientos. Esto es justo lo que hace la buena ciencia ficción.
Nuestro atormentado héroe en “Blade Runner 2049”, el oficial K (Ryan Gosling, en una más que efectiva interpretación) investiga los hechos, indaga las pistas, teniendo como punto de partida una premisa que lo aterra a él mismo, pero que su vez, lo atrae de sobremanera. Una búsqueda indagatoria muy parecida emprendió Rick Deckard (Harrison Ford), en la primera, aunque el esclarecimiento de aquella búsqueda no implicaba la misma amenaza a gran escala que sí representa ahora la investigación del oficial K en “Blade Runner 2049”.
Por otra parte, el conflicto emocional de Deckard en el primer filme consistía en si debía o no cumplir con su deber, luego de descubrir que la mujer que él amaba, Rachael (Sean Young) era una replicant y él, siendo un blade runner, estaba obligado a matarla. El deber de Deckard amenazaba con acabar con cual poca humanidad quedaba en él. Por otra parte, ¿podría Deckard arriesgarse a amar una persona sintética, en un sentido, una “persona no real”?
Ese mismo dilema emocional enfrenta ahora también K en “Blade Runner 2049”. K también se encuentra a sí mismo enamorándose de una “persona artificial”, quien complica más la situación porque sí comparte sus afectos.
Póster en inglés de 'Blade Runner 2049'
Es por ello que la raíz del conflicto emocional interno, tanto en Deckard en “Blade Runner”, como en el oficial K ahora en “…2049” es el mismo: ¿Qué es lo que debo hacer? ¿Obedecer a mis sentimientos o cumplir con mis obligaciones? Y esa es una cuestión que como humanos alguna vez nos hemos hecho por lo menos una vez en nuestras vidas.  Desde luego que para llegar a las posibles respuestas, se vuelve necesario seguir al oficial K en su odisea de impactantes descubrimientos. 
Aparte del desarrollo argumental, el aspecto visual de “Blade Runner 2049” es un verdadero manjar para los ojos. Por supuesto que están los deslumbrantes efectos visuales; por ejemplo vemos los impresionantes edificios de una ciudad futurista de Los Ángeles dominar el paisaje, con pirámides o torres gigantescas iluminadas por asombrosos espectaculares; vemos hologramas de personas prácticamente interactuar con humanos físicos. Uno de tales hologramas es Joi (Ana de Armas), que bien podría ser el futuro, muy distante, de Alexa de Amazon, o de Ciri de Apple, el asistente personal electrónico que en la actualidad ayuda con sus agendas diarias a usuarios de tablets o smartphones. Aunque en “Blade Runner 2049”, Joi, más que una asistente personal, también funge como una acompañante para solteros, algo así como Samantha, el sistema operativo con la voz sexy de Scarlett Johansson en la película de ciencia ficción “Her” (2013), de Spike Jonze.
También vemos la aparición, en la forma de cameo, de un personaje amado -uno de dos personajes que aparecen en “Blade Runner 2049”- de la primera “Blade Runner”, el cual fue obviamente incluido en esta secuela por medio de los efectos visuales y un doble.
Pero Villeneuve no le deja todo a los efectos visuales. La cinematografía, a cargo de Roger Deakins, luce magnífica también. Cuando el oficial K visita el edificio de la corporación Wallace, que es ahora la encargada de fabricar a los nuevos y más obedientes replicants, vemos los interiores del edificio con imponentes muros que nos recuerdan al expresionismo alemán del cine de la década de 1920, con filmes como “Metropolis”, de Fritz Lang.
Cartel publicitario en inglés de 'Blade Runner 2049'
Y desde luego está la música, una tarea titánica de igualar –o superar-, dada la icónica música de la predecesora, la cual estuvo a cargo de Vangelis. Ahora en “Blade Runner 2049” los musicalizadores son Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch, quienes en todo momento tuvieron en mente la banda sonora de Vangelis, ya que sus composiciones ahora para la secuela, están repletos de guiños a los temas de la primera, mientras que, al mismo tiempo, conservan su propia espontaneidad. La música de Zimmer y Wallfisch transcurre como un constante tributo al amado soundtrack de Vangelis y, como regalo, incluyen íntegro uno de tales temas para una escena crucial de la película que aquí no voy a revelar.  
Al ver “Blade Runner 2049” descubrimos que tenemos en Denis Villeneuve a un evidente fan de la predecesora, ya que así como su música, algunas escenas e imágenes de esta secuela son también evidentes guiños a la primera.
Como ocurre en “Blade Runner”, en “Blade Runner 2049”, el detective K, junto con otros oficiales, explora una evidencia crucial con la computadora y mientras observa la pantalla, le ordena a la computadora avanzar hacia un determinado cuadro, retroceder, ampliar, ir hacia la izquierda, etcétera, como lo hizo Deckard en la primera, al examinar una fotografía recogida en un cuarto de hotel de uno de los replicants.
En otro momento del filme, el oficial K consulta a un comerciante de la calle para averiguar la procedencia de otra pieza de evidencia clave. En este caso se trata de Barkhad Abdi, el actor somalí que interpretó al pirata villano de “Captain Phillips” (2013). Al ver la escena de Abdi nos percatamos de que su personaje obviamente ha tratado anteriormente con K, a quien le habla en su idioma natal africano, mientras K, quien entiende perfectamente todo lo que le dice, le sigue hablando en inglés. En la primera, Deckard consulta de la misma manera a una vendedora asiática que tiene su puesto en la calle, a quien Deckard le cuestiona sobre una escama de animal que encontró en un hotel.
Póster en inglés de 'Blade Runner 2049'
Y luego vemos los anuncios espectaculares de empresas que ya no existen en la actualidad, que sucumbieron a la conocida entre fans como la “maldición de Blade Runner”. El primer filme mostró a esas empresas como gozando de éxito en el futuro, tales como la empresa de videojuegos Atari, o la empresa aérea Pan Am, pero que sin embargo, en la realidad al poco tiempo fracasaron. No obstante, es claro que Villeneuve agregó a estas empresas en su filme como una forma de decir que lo que estamos viendo en “Blade Runner 2049”, más que un posible futuro para la Humanidad, es en realidad un “universo alterno”, un término de la hipótesis de los “Universos Paralelos” de Física Cuántica, una hipótesis que se está volviendo popular cada vez más en el presente.
Y tal parece que la hipótesis de los universos paralelos –también conocida como “Multiverso”-, es el rumbo hacia el cual el cine de ciencia ficción se va a encaminar de ahora en adelante, luego de que populares películas de ciencia ficción del pasado ya las alcanzamos en la realidad y, en algunos casos, hasta las sobrepasamos y sus avances tecnológicos –o  eventos cruciales mostrados en sus respectivas historias-, todavía no han ocurrido.
Como ejemplos de lo anterior están las películas “2001: Una Odisea en el Espacio”, y su secuela, “2010: El Año que Hacemos Contacto” con vida extraterrestre, lo cual no pasó, bueno, en ese año por lo menos -los eventos de “2010” todavía pueden ocurrir-, o “Back to the Future 2”, donde se muestra al año 2015, sin embargo, ese año ya vino y se fue y todavía no hay autos voladores, chaquetas que por sí solas se ajustan y se secan, o patinetas voladoras para ese caso.
Como fan acérrimo de “Blade Runner”, en un principio recibí la noticia de su secuela con cierto escepticismo. Pero ahora, después de haber visto “Blade Runner 2049”, es con gusto que puedo decir que se trata de una película que sí vale la pena ver. Luego de ver este filme, uno como espectador se percata de que “Blade Runner 2049” es, en efecto, una secuela absolutamente necesaria y, hasta me atrevo a decir, urgente; como “El Padrino Parte 2”, como “Mad Max 2: El Guerrero de la Carretera”, como “Terminator 2: El Juicio Final”, o como “Aliens”. Quienes vean “Blade Runner 2049” sin duda se van a dar cuenta de porqué hago tal aseveración.  

Calificación: * * * *  

Reparto principal y ficha técnica
Título: ‘Blade Runner 2049’
Dirección: Denis Villeneuve
Guión: Hampton Fancher y Michael Green, basado en personajes creados por Philip K. Dick en su libro ‘¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?’
País: Estados Unidos
Año: 2017
Género: Ciencia Ficción / Acción / Drama 
Elenco: Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas, Robin Wright, Sylvia Hoeks y Jared Leto
Clasificación: Para mayores de 17 años de edad

Duración: 2 horas con 44 minutos

‘Rogue One’, o la historia de los héroes desconocidos que contribuyeron a la victoria rebelde del ‘Episodio 4’ de 'Star Wars'

Reseña DVD / Blu-ray. (Crítica 100% SIN ‘spoilers’)

Por Igmar P. / Café Cinéfilo

La sinopsis. En una remota galaxia, en donde una facción liberal lucha contra un imperio dictatorial, un abigarrado grupo de rebeldes enfrentará todos los obstáculos, para robar los planos de una poderosa arma que representa una amenaza para toda la galaxia, en “Rogue One”, la historia antes no contada, sobre los espías que contribuyeron a la victoria del bien sobre el mal, en el “Episodio 4” de la saga de películas de “Star Wars”.
Detalle de un póster de 'Rogue One'
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana, el perverso Imperio galáctico está construyendo la Estrella de la Muerte, su más poderosa arma aún, la cual será capaz de destruir planetas enteros y con la que el Imperio buscará expandir su dominación y control sobre múltiples sistemas planetarios.
Para ello requieren del esencial trabajo del brillante ingeniero en armamento Galen Erso (Mads Mikkelsen), el principal diseñador de tal arma. Sin embargo, obedeciendo a su propia conciencia, Erso decide abandonar el proyecto y retirarse a vivir con su familia en una granja, en un remoto planeta, alejado del Imperio.
Pero el Imperio no está dispuesto a dejarlo ir tan fácil, y es por ello que el oficial imperial y director del proyecto, Orson Krennic (Ben Mendelsohn), llega hasta ese planeta en busca de Erso, decidido a traerlo de regreso, en contra de su voluntad de ser posible. Pero antes de que eso ocurra, Erso se asegura de que su hija permanezca escondida y a salvo en el planeta. 
Varios años después, la hija de Galen Erso, ya convertida en una joven adulta llamada Jyn (Felicity Jones), atrae el interés de los rebeldes que luchan contra el Imperio, ya que según información recopilada por uno de sus más eficaces espías, el capitán Cassian Andor (Diego Luna), Galen pretende entregarle a ella los planos arquitectónicos de la Estrella de la Muerte.
Es entonces que Andor y su leal compañero K-2SO, un robot imperial que ha sido reprogramado, buscan a Jyn, quien ni siquiera sabía que su padre seguía vivo, para que los ayude en la misión más importante y peligrosa de la rebelión y con la cual pretenden brindar una nueva esperanza para la galaxia.

La crítica. Aprovechando el ímpetu obtenido por “El Despertar de la Fuerza”, cinta que en el 2015 revivió el interés mundial hacia la serie de filmes de “Star Wars”, llega “Rogue One”, una muy buena película cargada con suficiente emoción, personajes interesantes y una simple pero envolvente historia, capaz de atraer tanto a conocedores de la popular saga de George Lucas, como a personas que jamás habían visto alguna de esas películas.   
Un póster en español de 'Rogue One'
Contar la historia previa a los sucesos que vimos en el episodio 4, de la saga de películas de aventuras y ciencia ficción, “Star Wars”, sin duda representó un desafío para los realizadores de “Rogue One”, ya que muchas cosas parecían estar en su contra, entre ellos el hecho de que quienes ya vimos el episodio 4 ya conocemos el resultado de tal historia, no importa cuántas vueltas le puedan dar al argumento, ya que tal resultado es revelado hasta en los mismos créditos iniciales de “Una Nueva Esperanza”, cinta que fue estrenada originalmente en 1977, en Estados Unidos.
Sin embargo el realizador Gareth Edwards, director de “Godzilla” (el filme del 2014, mucho mejor que la mediocre versión de 1999), y de “Monsters”, quien además ha sido un fan de “Star Wars” de toda la vida, fue sin duda la mejor elección de director para enfrentar ese desafío, ya que, entre otras cosas, él cuidó en todo momento los detalles de cinematografía, vestuario y utilería en “Rogue One”, para transportar a los espectadores a de regreso al aspecto visual de la trilogía original de “Star Wars”, conformada por “Una Nueva Esperanza”, “El Imperio Contraataca” y “El Regreso del Jedi”.
A su vez, el guión escrito Chris Weitz y Tony Gilroy, es lo suficientemente envolvente, al presentarnos nuevos personajes del universo de “Star Wars”, así como introducirnos en aquellos aspectos internos de la lucha de los rebeldes contra el Imperio, la cual sólo habíamos visto únicamente como trasfondo en la trilogía original, pero nunca profundizado en aspectos tales como las motivaciones personales de los participantes de esa lucha.
Esta precuela logra que una historia cuyo resultado final ya se conocía sea interesante de nuevo, y no solo eso, sino que además contiene una buena dosis de suspenso. Otro acierto de “Rogue One” son sus nuevos personajes, los cuales abren un abanico de posibilidades para imaginar futuras historias dentro del universo de “Star Wars”.
Portada del combo Blu-ray / DVD de 'Rogue One', en inglés
La subtrama en “Rogue One” que involucra a Jyn Erso (Felicity Jones) y su relación con su padre Galen (Mads Mikkelsen), es sin duda uno de los puntos que más se disfrutan de “Rogue One”.
Desde las primeras escenas que nos introducen a la familia de Galen Erso, quien está en conflicto consigo mismo, ya que sabe muy bien que él ha contribuido a darle al Imperio una terrorífica arma de destrucción masiva, así como los eventos subsecuentes en la película, que surgen a raíz precisamente de su decisión de distanciarse del Imperio, obedeciendo a su propia conciencia, como espectadores resulta imposible no dejarse atrapar por esta historia de tan atormentado personaje. Yo en particular no pude evitar sentir como que había visto toda una historia independiente, aparte de la historia de los rebeldes, tan solo de Jyn y su padre Galen, completa con su propio villano, con inicio, desarrollo y conclusión.
La conmovedora historia de un padre y su hija, separados por circunstancias propiciadas por el malvado oficial imperial Orson Krennic (Ben Mendelshon, quien nos brinda a un efectivo y odioso villano, una adición más para los anales de “Star Wars”), trae consigo además una crucial y tan esperada revelación: Aquellos que estamos familiarizados con “Star Wars”, por fin sabemos cómo fue que el arma destructora más poderosa del Imperio, estaba provista con tan evidente punto vulnerable en su diseño.
Elegir al actor mexicano Diego Luna fue otro acierto del director Gareth Edwards. En una entrevista en el programa de espectáculos de Jimmy Kimmel, Edwards comentó que había escogido a Luna, ya que buscaba que su personaje, el del capitán Cassian Andor, fuera alguien carismático para los espectadores, a pesar de que en la historia él realiza acciones moralmente cuestionables, debido a su naturaleza de espía rebelde, dispuesto a todo por cumplir con la causa.
Y en efecto, en “Rogue One” hay incluso una escena en particular, en la que Cassian Andor da un discurso sobre sus motivos, en el cual hasta le ayuda su marcado acento latino. En esa escena, a mí en lo personal, Andor me hizo pensar en algún guerrillero salvadoreño o de los tiempos de la revolución cubana.
Es el mismo caso con el rebelde Saw Gerrera, interpretado por el actor ganador del premio Oscar, Forest Whitaker (“The Last King of Scotland”), quien de entrada, a pesar de que su personaje es mostrado visiblemente lacerado, con prótesis robóticas en donde deberían estar sus pies y con la voz siempre carente de aire, su presencia es la de un rebelde imponente. Antes de que lo conozcamos vemos a otros personajes referirse a él como si fuera una leyenda viviente. Para cuando por fin Saw Gerrera aparece en la pantalla, no tenemos ninguna dificultad para creer que él es de verdad una leyenda y que su estado físico luce así, por haber dedicado una buena parte de su vida a la guerrilla. 
Quizá ese era otro motivo de Edwards en su elección del elenco; mostrarnos a personajes que por su apariencia nos convencieran de que eran rebeldes de toda la vida, en el poco tiempo con el que dispone “Rogue One” para contarnos su historia.
La estrella de películas de acción del cine chino, Donnie Yen (“Ip Man”) ofrece una ingeniosa variación a un guerrero Jedi en “Rogue One”; bueno, técnicamente no es un Jedi, y esto no es para nada un ‘spoiler’, basta con recordar las palabras de Obi Wan Kenobi (Alec Guinness) en el “Episodio 4”: “Ahora los Jedi no están más que extintos”. Sin embargo, sólo quiero comentar que el personaje de Yen trae consigo el mismo misticismo –y destreza en combate–  que ha distinguido a los considerados como los "caballeros de la justicia", que tienen a la Fuerza como aliado. En otras palabras, Chirrut Imwe (Donnie Yen), ciertamente tiene el espíritu de un Jedi.  
Cartel publicitario en español de 'Rogue One'
Por último está la introducción de un robot amistoso más, que se une a la colección de androides conformada por C-3PO, R2-D2 y BB-8; en este caso se trata de K2-SO (voz de Alan Tudyk, el copiloto de la astronave de mercenario Mal en la excelente teleserie “Firefly”), un robot imperial reprogramado, y amigo de Cassian Andor. K-2SO es como C-3PO, pero sin la cobardía del robot dorado y más sarcástico en sus comentarios que hasta el mismísimo Han-Solo. K-2SO tiene justamente el carisma que le faltó a Jar-Jar Binks, y a diferencia del alienígena de las precuelas de Star Wars, el androide sí es un personaje que de verdad nos hace interesarnos en él. 
Para ávidos seguidores de la saga de “Star Wars” será de gran satisfacción descubrir que, como “Rogue One” termina unas cuantas horas antes de los sucesos que ocurren en el “Episodio 4”, obviamente varios de los personajes de la saga aparecen aquí, pero no voy a revelar cuáles, para no arruinar la sorpresa. Entre ellos hay uno en particular que para mí fue una grata sorpresa, ya que volverlo a utilizar era prácticamente una imposibilidad, pero la tecnología avanzada y bien empleada en el cine de nuevo nos asombra. Otros críticos de cine ya han revelado de quién se trata, pero yo no quiero ser tan aguafiestas como ellos.
Sólo mencionaré algo que ya no es secreto y es precisamente la participación del villano Darth Vader, quien ya ha sido ampliamente visto en los cortos y avances de “Rogue One”. Darth Vader aparece poco en “Rogue One”, pero le saca bastante provecho a su presencia en el filme, y desde luego, su voz es la del legendario actor James Earl Jones, quien también prestó su voz para este personaje en todas las otras películas de “Star Wars”.

Calificación: * * * ½ 

Reparto principal y ficha técnica
Título: ‘Rogue One: Una Historia de Star Wars’ (‘Rogue One: ‘A Star Wars Story’)
Dirección: Gareth Edwards
Guión: Chris Weitz y Tony Gilroy 
País: Estados Unidos
Año: 2016
Género: Aventuras / Ciencia Ficción / Drama
Elenco: Felicity Jones, Diego Luna, Ben Mendelsohn, Mads Mikkelsen, Donnie Yen y Forest Whitaker
Clasificación: Para mayores de 13 años de edad
Duración: 2 horas, 13 minutos