Thursday, May 19, 2016

'La Bruja': el clásico cuento de la hechicera del bosque se convierte en una pesadilla para una nueva generación


Por Igmar P. / Café Cinéfilo
Una familia de puritanos, de los primeros pobladores estadounidenses del siglo 17, se ve de pronto acechada por fuerzas sobrenaturales que van poniendo a prueba a su fe, mientras uno de sus miembros sospecha de una diabólica presencia que se esconde adentro del bosque, en “La Bruja” (“The Witch”), basada en cuentos del folclore de Nueva Inglaterra, Estados Unidos. 
Póster en español de 'The Witch'.
La Sinopsis. Corre el año de 1630, y en una pequeña comunidad de pobladores en Nueva Inglaterra, en donde se vive bajo el estricto rigor de la religión, la familia de William (Ralph Inneson), integrada por su esposa Katherine (Kate Dickie), su joven hija Thomasin (Anya Taylor-Joy), su hermano menor Caleb (Harvey Scrimshaw) y tres niños más, incluyendo un bebé, son exiliados por las autoridades de ese pueblo, por diferencias en la práctica de la doctrina cristiana.
William lleva entonces a su familia a vivir en una región sin cultivar, muy cercana a un bosque que luce ominoso, en donde al poco tiempo construyen sus viviendas y proceden a sembrar maíz.
Todo al parecer marcha en la normal, eso es hasta que un día, mientras la hija mayor Thomasin, quien ya empieza a dejar la adolescencia y a entrar en la juventud, jugaba un inocente juego con el bebé Samuel, éste desaparece, literalmente, en un abrir y cerrar de ojos. Thomasin únicamente alcanza a ver algo de movimiento entre la maleza del bosque.
La familia busca a Samuel incansablemente hasta que se resignan a que un lobo se lo debió haber llevado al bosque. Pero Thomasin no está muy convencida de que al infante se lo llevó un animal.
Es a partir de ese momento, que una serie de extraños sucesos comienzan a perturbar la tranquilidad de la familia, mientras una diabólica presencia los vigila amenazante, desde muy adentro del bosque.
La Crítica. El tema de la brujería ha sido explorado en numerosas ocasiones en el cine mundial, y el director y guionista Robert Eggers tiene bien en cuenta lo anterior, al lograr concebir con “La Bruja” una excelente película de terror, que resulta efectiva en asustar, primero, porque recae precisamente en lo poco o muy familiarizados que pueden estar los espectadores con la mitología de las brujas, y segundo, porque se preocupa de verdad en transportar al público al pasado, por medio de una envolvente historia, convincentes escenarios y un bien seleccionado elenco de actores.
Por el tono que Eggers emplea en su filme, se puede decir que “La Bruja” en momentos nos recuerda a “El Resplandor”, de Stanley Kubrick, pero si se trata de evocar una película similar, por lo menos en las implicaciones satánicas que abundan en su contenido, “La Bruja” es desde luego más parecida a “El Bebé de Rosemary”, de Roman Polanski y a “Suspiria”, de Dario Argento, y no tanto a aquella otra película no tan vieja pero sí muy conocida sobre el tema de la bruja del bosque, que es “El Proyecto de la Bruja de Blair”.
Póster en inglés de 'La Bruja'.
Conforme diferentes eventos van llevando a los miembros de la familia de William a sucumbir ante diferentes pecados, más vulnerables se van volviendo todos ellos ante los hechizos de la bruja. Por ejemplo el padre, William, comienza a pecar por orgullo; al no admitir que no es un buen cazador, deja que su hijo Caleb (Scrimshaw) mienta por él en una mañana en la que ambos se adentran al bosque a cazar, y en donde William falla en la tarea.
Por su parte, el joven Caleb comienza a notar cómo su hermana mayor Thomasin ya empieza a convertirse en una joven mujer, y no puede evitar contemplar, inadvertidamente pero con oculta lujuria, cómo se asoman sus virginales pechos entre su ropa, mientras ella duerme o realiza tareas propias de la vida de campo.
Cuando el bebé Samuel se pierde bajo el cuidado de Thomasin, la madre Katherine procede a sucumbir ante la desesperanza, y hasta a cuestionar su propia fe, mientras descarga su resentimiento contra su marido por fallar en proveer para la familia como un buen marido debe hacerlo, así como reclamarle el haber abandonado el resguardo y la seguridad que proporcionaba la comunidad puritana.
Y luego está la muchacha, Anya Taylor-Joy, quien en su papel de Thomasin se roba prácticamente todas las escenas en las que ella aparece. Thomasin va sucumbiendo ante la ambición, ya que a pesar de que reza toda las mañanas previo a comenzar sus tareas del día, es bastante obvio que ella anhela mucho más de lo que esa simple pero noble vida, tiene para ofrecer. Muy en el fondo a ella le gustaría vivir una vida más plena e interesante, viajar por el mundo, conocer otros lugares; todo lo anterior es evidenciado por la forma en que ella se aferra a un viejo recuerdo de la vida que la familia tenía antes, en el viejo continente, antes de mudarse a Estados Unidos.
Otro póster en inglés de 'La Bruja'.
Los gemelos Mercy y Jonas, inocentes ante el mundo que les rodea, así como de los ocultos secretos que se esconden adentro del bosque, canturrean palabras y frases de las cuales no comprenden enteramente su significado. Juegan y acosan de manera constante al “Negro Felipe”, una cabra macho que tiene la familia (también poseen una hembra de cabra, de la cual sacan leche). Los niños también le susurran cosas en sus orejas al “Negro Felipe”. Presas del miedo ante un evento que ocurre en la película, y del cual no quiero revelar más detalles, Mercy y Jonas sucumben ante la mentira y acusan a su hermana Thomasin de ser una bruja, lo cual inadvertidamente fomenta aún más la división de la ya de por sí frágil familia.
Todos estas acciones y detalles van empujando a la familia hacia las garras de la bruja en el bosque, y es precisamente ahí donde radica el ingenio del director Eggers, quien parece que está contando con que los espectadores sepamos, ya sea mucho o incluso lo más básico, sobre la mitología de brujas, para que nosotros mismos nos llenemos de miedo, porque inadvertidamente le vamos dando libertad a nuestra imaginación y nos empezamos a dar ideas de lo que les puede pasar a los protagonistas, si se vuelven presas de sus propias debilidades de espíritu, cuando la amenaza de fuerzas siniestras los acecha en la oscuridad.
De esta forma, los sustos en “La Bruja” no son tan obvios o repentinos como en otras películas de terror. Su historia no los necesita. Por el contrario, Eggers nos muestra a la familia de William y Katherine llevar a cabo en aparente calma su vida en el campo, y realizar simples tareas como sembrar maíz, ordeñar su cabra y recolectar huevos de sus gallinas, para al mismo tiempo, ir lentamente acumulando el suspenso.
La fotografía, a cargo de Jarin Blaschke, luce majestuosa en cuanto a todas las tomas en exteriores se refiere y el director Eggers, quien anteriormente trabajó como diseñador de producción en varias películas, utilizó de manera eficaz su talento en cuanto a los decorados de interiores en este su primer largometraje, al cuidar hasta los más mínimos detalles.
La iluminación natural, las vistas amplias del bosque, los árboles, los sonidos naturales y una música tenebrosa contribuyen a poner al espectador tenso, al grado que el espectador a veces contempla temeroso hasta una simple imagen del bosque, mientras uno hasta intenta ver si entre los árboles no se esconde la figura de la bruja... o de algo más.
Aunque cabe señalar que, a diferencia de “El Proyecto de la Bruja Blair”, en “La Bruja” sí vemos claramente a la bruja, incluso hasta en una de las primeras escenas de la película, pero la vemos de una manera genuinamente amedrentadora, y por ello asusta más, con lo que Eggers demuestra y enseña que en el cine actual todavía se pude asustar mostrando con detalle el monstruo en la pantalla, sólo se necesita concebir una historia ingeniosa y realmente terrorífica para lograrlo.
Calificación: * * * *
Reparto principal y ficha técnica
Título: 'La Bruja' ('The Witch')
Dirección y guión: Robert Eggers
País: Estados Unidos / Reino Unido / Canadá / Brasil
Año: 2016
Género: Terror
Elenco: Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Harvey Scrimshaw, Ellie Grainger, Lucas Dawson y Kate Dickie
Clasificación: Para mayores de 18 años de edad
Duración: 1 hora con 32 minutos
Otro cartel publicitario en español de 'The Witch'.

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