Wednesday, January 17, 2018

‘Los Últimos Jedi’ son una Nueva Esperanza para la saga de ‘Star Wars’

Por Igmar P. / Café Cinéfilo

(Reseña y crítica sin ‘spoilers’)

La sinopsis. Una joven guerrera trata de convencer a un viejo ermitaño Jedi para que la entrene y la ayude a controlar el poder místico conocido como la Fuerza, mientras una banda de rebeldes luchan por escapar de la siniestra Primer Orden, que busca dominar a la galaxia por medio de la opresión, en “Star Wars: Episodio 8 - Los Últimos Jedi”, la tan esperada secuela al Episodio 7: “El Despertar de la Fuerza”, de esta popular saga de aventuras y ciencia ficción.
Póster en español de 'Star Wars: The Last Jedi'
En una galaxia muy lejana, la Resistencia continúa en su lucha contra la tiranía de la siniestra Primera Orden, una fuerza militar encabezada por el Líder Supremo Snoke (Andy Serkis) y su discípulo Kylo Ren (Adam Driver), que busca dominar la galaxia por medio de la opresión.
La joven rebelde Rey (Daisy Ridley) llega al remoto planeta Ahch-To, el cual alguna vez albergó al primer templo de la mística orden de los Jedi, y en donde ella encuentra al aislado Luke Skywalker (Mark Hamill), el último Maestro Jedi que queda vivo en la galaxia y a quien Rey, desesperadamente le pide que la entrene para ella convertirse a su vez en una guerrera Jedi.
Entretanto, el general Hux (Domhnall Gleeson) y el resto de los oficiales de la Primer Orden persiguen de manera implacable a una flota de rebeldes liderada por la generala Leia Organa (Carrie Fisher), quienes buscan escapar a toda costa de los continuos ataques de la flota malvada.

La crítica. “Star Wars: Los Últimos Jedi” es sin duda un viaje lleno de aventuras y descubrimientos, con no solo uno, sino dos giros argumentales realmente sorpresivos, los cuales cambian, de manera drástica, todo el futuro inmediato de la saga y, al mismo tiempo, nos deja bastante intrigados por averiguar qué es lo que sigue en esta epopeya espacial. El escritor y director Rian Johnson consiguió con éste, el Episodio 8, un excelente filme dentro del canon de Star Wars, uno digno de acompañar a la trilogía original de filmes -la de los episodios 4, 5 y 6-, que hace más de 3 décadas dieron inicio a la leyenda.
Quienes aún no han visto “The Last Jedi” pueden seguir leyendo con confianza esta crítica, ya que a pesar de que me extendí bastante con el texto -porque la cinta así lo amerita-, anduve con mucho cuidado e hice todo lo posible por no revelar ningún detalle que pueda arruinar las sorpresas que este filme tiene a granel. En su lugar, me concentraré en el logro de su director y escritor, Rian Johnson, en el desarrollo de sus personajes principales y en los méritos cinematográficos que en mi opinión, esta película tiene a montones.
Antes de entrar en materia es preciso dar un poco de antecedentes sobre el cineasta estadounidense Rian Johnson. Johnson es el notable director de tres de los aclamados episodios de la teleserie policiaca “Breaking Bad”, la cual trata sobre un profesor de química de escuela que, tras enterarse de que padece un cáncer terminal, decide fabricar y vender drogas. Johnson dirigió el tan comentado episodio “Mosca” de “Breaking Bad”, cuya historia se centró nada más en los dos personajes principales de la teleserie, quienes se encierran en el laboratorio donde ellos hacen las drogas que luego venden, para tratar de matar a una sola mosca, ya que el protagonista, Walter White (Bryan Cranston), está convencido de que ese insecto va a contaminar todo el laboratorio y por consiguiente, el producto.
Rian Johnson también tomó por sorpresa al cine con el género de ciencia ficción con la película “Looper” (2012), la cual trata sobre un asesino profesional que un día recibe una inesperada visita de ¡él mismo! Es decir, él pero del futuro, de varios años adelante en su vida. Esta intrigante pieza de ciencia ficción es protagonizada por Joseph Gordon-Levitt, quien interpreta a la versión más joven de Bruce Willis, quien es el asesino del futuro.
Cartel 'teaser' de 'Star Wars: The Last Jedi'
Rian Johnson recibió la encomienda de escribir y dirigir “The Last Jedi”, el siguiente episodio a “The Force Awakens”, la cual por su parte contó con 3 guionistas, J.J. Abrams, Lawrence Kasdan (quien también trabajó en los guiones de “The Empire Strikes Back” y “Return of the Jedi”) y Michael Arndt. Pero sin duda el productor ejecutivo J.J. Abrams puso la secuela en buenas manos, ya que de inmediato percibimos en Johnson a alguien que está más que familiarizado con el universo de Star Wars.
Tan así que “The Last Jedi” incluye todos los elementos que los fans esperan de una secuela de esta epopeya galáctica. Los mundos alienígenas contrastantes, a partir del planeta cubierto mayormente por agua, Ahch-To, con la isla donde vive como ermitaño Luke Skywalker; pasando a Canto Bight, que es un planeta con una ciudad-casino, con todo y pista de carrera de animales, hasta llegar a Crait, el planeta blanco que nos recuerda a Hoth, pero que en lugar de nieve está cubierto de sal. Y desde luego que cada uno de estos planetas tienen su dotación respectiva de pintorescos alienígenas.
Y eso es sólo en cuanto a aspecto visual se refiere. La historia es el punto más fuerte de “The Last Jedi”. Este filme tiene un ritmo visual similar al de “The Empire Strikes Back”: Empieza igual que aquella tan venerada secuela, con una impresionante batalla entre héroes y villanos, nada más que en este caso la pelea ocurre en el espacio –en “The Empire” la batalla inicial ocurre en el planeta helado de Hoth-, y la batalla ahora es entre la tiránica Primera Orden contra la Resistencia que pretende liberar a la galaxia.
De esa batalla espacial nuestros héroes a duras penas logran salir ilesos, no sin antes registrar dolorosas pérdidas. A partir de ahí, Rian Johnson fija el tono de su filme: Será una aventura de acción donde siempre va a ocurrir un evento -la mayor de las veces inesperado- que va a empujar la historia inmediatamente hacia adelante.
Como vimos en el final de “El Despertar de la Fuerza”, Rey está en el planeta Ahch-To, en donde se encontró con Luke Skywalker (Mark Hamill), quien vive como ermitaño y en auto-exilio; en cierto modo, Luke vive de la misma manera que vivían tanto Obi-Wan Kenobi en Tatooine -el planeta donde creció Luke-, y Yoda en Dagobah, quienes también permanecían aislados de todo.
Ahora, visiblemente viejo y un poco amargado, Luke permanece fuera de toda comunicación con la Alianza Rebelde, y probablemente desconectado de La Fuerza también. Desde luego que él tiene sus propias razones para vivir tan apartado y recluido, razones mismas que conocemos conforme avanza la historia de este filme, y de las cuales no quiero revelar muchos detalles, solo decir que involucran al villano Kylo Ren (Adam Driver), hijo de su hermana Leia Organa y de su amigo Han Solo, y quien además recibió entrenamiento Jedi por parte de Luke.
Por su parte, Rey le dice a Luke que ella siente el poder de la Fuerza y ya hasta tuvo la oportunidad de usarla, pero quiere aprender a controlarla y es por eso que ella le pide ayuda. A partir de esa premisa, en “The Last Jedi”, Rey verdaderamente empieza a crecer como personaje; nos adentramos más en su persona y conocemos más a fondo sus motivaciones, muchas de las cuales tienen qué ver con un profundo deseo por averiguar su pasado, quiénes fueron sus padres y porqué prácticamente la abandonaron a su suerte en el planeta Jakku.
Y ese es otro de los aciertos de Rian Johnson en esta secuela; su guión se toma el tiempo para desarrollar a los personajes, hacerlos más de carne y hueso, y no mostrarlos nada más como simples marionetas dirigidas a mantener viva a la saga.
Póster de 'The Last Jedi', que muestra al villano Kylo Ren
No, ahora conocemos las motivaciones de todos, empezando por Rey y siguiendo por Kylo Ren, de quien vemos que su ira y su anhelo de convertirse en un líder poderoso, obedece a sentimientos muy arraigados en su persona, que no necesariamente tienen qué ver con unicamente ser una réplica de Darth Vader. No, Ren está convencido de que su destino es gobernar a la galaxia con mano de hierro, pero quiere hacer las cosas a su manera, sin que nadie le dicte o le indique cómo llegar a esa meta.
En Poe Dameron (Oscar Isaac) vemos a un luchador que mas que nada quiere mantener viva la llama de la Alianza Rebelde, y hacer todo lo posible por ayudar a que sus compañeros rebeldes sigan con vida para continuar con la lucha. Poe busca por todos los medios conseguir ésto, aunque ello a veces implique desobedecer órdenes y meterse en problemas con sus superiores, incluyendo la lideresa de la Rebelión, la generala Leia Organa (Carrie Fisher).
Desde luego que fue una movida audaz de parte del estudio fílmico y los realizadores, entre ellos el productor J.J. Abrams, el permitir que Rian Johnson tomara por completo el timón de la historia y explorara más a profundidad hacia el interior de estos personajes, ya que los desnudó y puso también sus lados feos -lados mismos que como humanos todos tenemos-, pero al hacer eso en una saga de filmes tan venerada como lo es Star Wars, invariablemente se ven acciones que sin duda a muchos fans no les van a gustar. Otros tantos nos las van a comprender por completo, por dejarse llevar por sus propios sentimientos de afecto y nostalgia. Mientras unos van a aplaudir y admirar tales cambios en la historia, otros los van a cuestionar y algunos más incluso los van a odiar.
Pero hay mucho por dónde defender a “The Last Jedi” de la incomprensión de algunos de los fans más acérrimos de la saga. Es preciso recordar que en su momento el Episodio 5, “El Imperio Contraataca” (“The Empire Strikes Back”, 1980), también levantó cierta controversia entre los fans que quedaron tan maravillados con el tono jovial y esperanzador del Episodio 4 titulado “Una Nueva Esperanza”. Dos años después de que vimos esa primera entrega tan animada y positiva de la serie, George Lucas y los guionistas Leigh Brackett y Lawrence Kasdan nos entregaron una muy oscura y en instantes lúgubre secuela.
Desde la impactante revelación de que Darth Vader era el padre de Luke, a la infame traición de Lando Calrissian, hasta el tono oscuro que imperó en todo el filme y que culminó con la captura de Han Solo y su subsecuente entrega al caza-recompensas Boba Fett. Recuerdo que aunque hay una escena en la que Lando Calrissian le responde a Darth Vader que Han Solo sigue vivo, después de que lo congelan en carbonita -para dejar muy en claro que no lo habían matado; después de todo lo que habíamos visto hasta ese punto de la cinta, justo en eso es en lo que estábamos pensando-, los espectadores nos quedamos en la vil incertidumbre, igual que Luke y Leia mientras contemplan la galaxia a través de la ventana, en la última escena de “El Imperio Contraataca”.
¿Qué va a ser de Han Solo? ¿Qué va a pasar con Luke ahora que sabe que Darth Vader es su padre? ¿Porqué le mintió Obi-Wan Kenobi al Luke al decirle que Vader había “traicionado y matado” a su padre? Tales fueron algunas de las preguntas que nos quedaron rondando en la cabeza, al tiempo que rodaban los créditos finales del Episodio 5.
Póster en español de 'Star Wars: Episode 5 - The Empire Strikes Back'
Rian Johnson imprimió ese mismo espíritu de “The Empire Strikes Back” ahora a “The Last Jedi”. Su guión retoma, pero a la vez cambia, muchas cosas que en “The Force Awakens” vimos y dimos por hecho que ayudarían a armar el rompecabezas por completo. Vamos, ya teníamos una imagen parcialmente construida en nuestras mentes del rumbo que habría de tener la historia. “The Last Jedi” avienta por la ventana muchas -sino es que todas- esas piezas del rompecabezas, y en su lugar nos quedamos otra vez sin saber qué nos espera para la siguiente entrega, el que será el Episodio 9.
Y eso es algo muy bueno, porque Johnson rompe todo el esquema pero no por mero capricho. Uno de los eventos que a mí en lo personal me dejaron boquiabierto de “The Last Jedi”, en el contexto de todo lo que ocurre previo, durante y después de ese particular evento, hace que su resultado sea más que lógico, aunque bastante sorpresivo.
Y muchas de las sorpresas en “The Last Jedi” transcurren de esa manera. Algunos fans que odiaron a esta secuela se han dedicado a desarmar y a tratar de mostrar, inútilmente, tales giros como “huecos argumentales”. Pero son todo menos eso. Simplemente sus mentes no lograron digerir lo ingenioso de esos eventos inesperados del filme.
Otros espectadores que no comprendieron y odiaron la película se han dedicado a ventilar en medios sociales y otras plataformas del ciberespacio, su profunda inconformidad por “The Last Jedi” y hasta han recurrido a una “teoría de conspiración”, al señalar que la culpa de todo la tiene el estudio Disney, al “hacer pedazos”, según ellos, la saga de Star Wars, en aras de convertirla en un producto destinado únicamente a vender toda clase de mercancías.
Pero todos ellos fallan en perder de vista al punto importante; en no concentrarse de verdad en lo que el artista, en este caso, el director Rian Johnson, está tratando de decirnos con su obra cinematográfica.
Cartel 'teaser' de 'Los Últimos Jedi', con la figura de Leia Organa (Carrie Fisher)
El que la secuela de Johnson haya roto con el boceto que mentalmente ya nos habíamos trazado con el Episodio 7 es un acierto, porque tan solo con lo que vimos en “El Despertar de la Fuerza”, con la rivalidad que de inmediato se establece entre Rey y Kylo; con el malvado líder supremo Snoke dirigiendo a la siniestra Primer Orden desde las sombras y con el ex stormtropper Finn teniendo un cambio de corazón y uniéndose a la rebelión, prácticamente la historia pintaba para ser un reciclaje de lo que ya habíamos visto en los episodios 4, 5 y 6.
Vamos, hay quienes consideran incluso que “The Force Awakens” es más un refrito que una secuela: El androide BB-8 se esconde en el planeta Jakku de Rey y se encuentra con ella, de la misma manera en que R2-D2 y C-3PO se escondieron en Tatooine y conocieron a Luke en el Episodio 4 “Una Nueva Esperanza”; la Rebelión lucha contra una poderosa arma destructora de planetas en el Episodio 4, de la misma manera en que la rebelión combate otra arma destructora de planeta – una que simplemente “es más grande”, hasta dice sarcásticamente Han Solo- ahora en “The Force Awakens”, entre otras similitudes.
En este sentido, imaginábamos -hasta antes de “The Last Jedi”-, con mucha certeza lo que habría de seguir en esta saga; que Luke entrenaría a Rey como Jedi, de la misma forma que Yoda lo entrenó a él en “El Imperio Contraataca” -esto sí ocurre en “The Last Jedi”, pero con ciertas sorpresas, incluyendo un cameo que es un verdadero regalo para fans-, que Kylo iba a tener una pelea épica con sables de luz con Rey e invitarla a que se uniera con él al Lado Oscuro de la Fuerza, como la famosa escena clímax de Darth Vader y Luke en el Episodio 5, y que el Líder Supremo Snoke iba a ser el Emperador Palpatine de esta nueva trilogía, con la misma arrogancia malvada.
Pero no se trata de reciclar el pasado nada más para satisfacer a los nostálgicos fans, aunque sean muchos. Se trata de mantener viva esta epopeya espacial con personajes más sólidos y nuevas historias; historias que se puedan sostener por sí solas sin estar todo el tiempo ancladas a la vieja trilogía. Y ese fue precisamente el desafío que el director Rian Johnson se fijó como reto a vencer ahora con “The Last Jedi”.
Como se le escucha decir a Luke Skywalker en los avances de “The Last Jedi”: “Las cosas no van a pasar de la forma que tú crees”; mucho de lo que pensábamos iba a ocurrir en esta secuela sí ocurre finalmente, pero no de la forma que nos esperábamos. Y a eso se le llama “ser imprevisibe”, y cuando esta herramienta es utilizada de forma correcta en una película, eso es lo que la hace digna de verse.
Sin duda hay muchos paralelismos entre “The Empire Strikes Back” y “The Last Jedi”, pero son los inesperados resultados precisamente de muchas de esas acciones que ya dábamos por hecho, las que hacen a “The Last Jedi” sobresalir de entre todas las películas de Star Wars.
Dos giros argumentales en particular, verdaderamente imprevisibles en “The Last Jedi”, cambian todo el panorama de la saga, y eso es justo lo que vuelve mágico al cine, cuando su director y/o sus guionistas nos demuestran que no todo es como nos lo imaginamos y que no nos queda otra que quedar a merced de la narrativa visual, para con gusto esperar las sorpresas que están por venir.

Calificación: * * * *

Reparto principal y ficha técnica
Título: ‘Star Wars: Episodio 8 - Los Últimos Jedi’ (‘Star Wars: Episode 8- The Last Jedi’)
Dirección: Rian Johnson
Guión: Rian Johnson
País: Estados Unidos
Año: 2017
Género: Aventuras / Ciencia Ficción
Elenco: Daisy Ridley, Mark Hamill, Adam Driver, Oscar Isaac, John Boyega, Kelly Marie Tran, Andy Serkis, Laura Dern y Carrie Fisher
Clasificación: ‘B’, para mayores de 12 años de edad
Duración: 2 horas con 32 minutos

Wednesday, January 10, 2018

‘La Noche del Demonio: La Última Llave’: Elise Rainier visita a los horrendos fantasmas de su infancia

Por Igmar P. / Café Cinéfilo

La sinopsis. La parasicóloga Elise Rainier enfrenta su más terrorífico desafío aún, al tomar el caso de un hombre cuya vivienda está embrujada, pero ese hogar resulta ser la vieja casa donde Elise vivió con sus padres y su hermano y en donde sus dones psíquicos salieron a la luz cuando ella era apenas una niña, en “La Noche del Demonio: La Última Llave”.
Póster en español de 'Insidious: The Last Key'
Insidious: The Last Key” fue dirigida por Adam Robitell y escrita por Leigh Whannell, autor de la inicial “La Noche del Demonio” (“Insidious”) y quien también trabajó en los guiones de las subsecuentes películas de la serie.
La crítica. En términos generales “Insidious The Last Key” es una buena película de terror, que aunque no alcanza el nivel de calidad de la primera o incluso la segunda “Insidious”, al final sí cumple con su objetivo de entretener y asustar; tiene una historia apenas lo suficientemente envolvente como para mantener atento al espectador y su ritmo avanza rápido, con algunos buenos sustos en el camino.
Adam Robitel, quien previamente co-escribió y dirigió la aterradora “The Taking of Deborah Logan”, filme que incluye una perturbadora escena de una poseída y grotesca mujer que devora a una niña, es un director que sí sabe como ponerle los pelos de punta al espectador, al grado de que incluso en “Insidious the Last Key” llegamos a ver con temor simples uniformes viejos, colgados en un cuarto lleno de telarañas, porque en cualquier momento uno de tales uniformes puede ser un fantasma.
La presencia de Lyn Shaye como la psíquica Elise Rainier sigue cautivando al espectador en estos filmes; siempre le pone uno atención a todo lo que ella dice y hace, hasta en las escenas en las que ella nada más permanece pensativa y sentada en su cama.
Sin embargo se percibe que la historia de la serie de “Insidious” ya se está desgastando; las aventuras paranormales de la psíquica Rainier (Shaye) y sus secuaces Specs (Leigh Whannell) y Tucker (Angus Sampson), tan solo pueden estirarlas hasta cierto punto. Este trío de “cazafantasmas”, aunque sí se las han ingeniado para llamarnos la atención durante todo este tiempo, con 4 películas todavía no nos han acabado de “embrujar” por completo, algo que sí ha logrado por ejemplo el dúo de Ed y Lorraine Warren, de las películas de terror “The Conjuring”.
No obstante, el guionista Leigh Whannell ha notado esto, y por ello “Insidious The Last Key”, ahora sí ya cierra totalmente los capítulos del pasado de Rainier, y en el acto ya deja todo prácticamente listo para la primera “La Noche del Demonio” (“Insidious”, 2010).
Como un todo, “Insidious The Last Key” no tiene la fuerza cinematográfica de la primera y el segundo capítulo, pero se compensa -hasta cierto punto-, por su contenido emocional y un mensaje que promueve la conciliación entre parientes, cuando éstos se llegan a distanciar por terribles problemas familiares.
Otro punto que se puede rescatar del filme es su mensaje de que el odio y el resentimiento siempre serán herramientas del mal y que para combatirlos sólo se requiere del amor y del perdón.
Y siendo una película de terror, por supuesto que sí tiene sustos, no tantos ni tan originales como los de “Insidious” 1 y 2, pero los pocos que tiene sí son efectivos. El humor en “La Noche del Demonio: La Última Llave” es lo que se siente forzado.
Otro póster en español de 'Insidious: The Last Key'
(Spoiler alert! Ahora sí, ya no sigan leyendo, si no han visto “The Last Key” y la quieren ver).
Todavía pueden hacer un “Insidious 5”, pero con mucho riesgo. Como puede funcionar es que de nuevo esté involucrado Leigh Whannell (nadie conoce la mitología de estos personajes mejor que él, que los creó), pero ahora sí están prácticamente obligados a revelar la historia del aterrador y escalofriante demonio rojo con las puntas de acero filosas en los dedos y las patas de cabra, que vimos en la primera “Insidious”.
Desde el final de “Insidious 3” habían sugerido que la siguiente película, en este caso “The Last Key” ya iba a contar la historia de ese demonio. Pero probablemente se lo están guardando para hacer más secuelas. Para qué matar una franquicia cuando todavía es redituable, ¿verdad?
Por otra parte, en “Insidious The Last Key”, se puede percibir que Rainier ya prácticamente le pasó la batuta a su sobrina, la más joven -y lista para luchar contra fantasmas- Imogen Rainier (Caitlin Gerard). Sin embargo Elise Rainier aún puede hacer otra aparición en un posible “Insidious 5”, aunque ya sería de la manera en que Obi-Wan Kenobi apareció en “El Imperio Contrataca” y “El Retorno del Jedi, de “Star Wars”. De nuevo, esto no es spoiler para quienes recuerdan el final de la primera “Insidious” y todo lo que transcurre en el “Capítulo 2”. No estoy revelando nada cuando digo que tanto “Insidious 3” como “The Last Key” son en realidad precuelas, porque esto se sabe desde la primera. Por lo que si hay “Insidious 5”, ésta sí ya sería una secuela, que ahora sí retomaría la historia a partir del “Capítulo 2”.
Por lo pronto, "La Noche del Demonio: La Última Llave" es una película de terror que sí vale la pena verse, pero es buena a secas, sin llegar a ser excepcional como su original predecesora.

Calificación: * * * 

Reparto principal y ficha técnica
Título: ‘La Noche del Demonio: La Última Llave’ (‘Insidious: The Last Key’)
Dirección: Adam Robitel
Guión: Leigh Whannell
País: Estados Unidos
Año: 2018
Género: Horror / Suspenso
Elenco: Lin Shaye, Leigh Whannell, Angus Sampson, Caitlin Gerard, Spencer Locke, Kirk Acevedo y Bruce Davison
Clasificación: ‘B’, para mayores de 15 años de edad
Duración: 1 hora con 43 minutos 

Sunday, January 7, 2018

'Three Billboards...', Saoirse Ronan, Gary Oldman and Guillermo Del Toro win Golden Globes

"Three Billboards Outside Ebbing, Missouri" won the Golden Globe for Best Picture Drama; "Lady Bird" won for Best Picture Comedy or Musical; Gary Oldman ("The Darkest Hour") and James Franco ("The Disaster Artist") both won for Best Actor in drama and in comedy, respectively; Frances McDormand ("Three Billboards Outside Ebbing, Missouri") won for Best Actress in a dramatic role, while Saoirse Ronan ("Lady Bird") won for Best Actress in a Motion Picture Comedy or Musical; "In the Fade", the German-French film about a woman whose life collapses after her husband and son die in a bomb attack, won the Golden Globe for Best Foreign Language Motion Picture. Mexican filmmaker Guillermo Del Toro won for Best Director for “The Shape of Water”, and “The Handmaid's Tale” won for Best Television Series – Drama. Follow the link for a complete list of nominees and winners.
The Golden Globes are awarded each year by the Hollywood Foreign Press Association, to the best achievements in motion pictures and in television. The 75th Annual Golden Globe Awards took place on Sunday, January 7, 2018, in Los Angeles, California.

http://www.imdb.com/golden-globes/nominations/ 

'Three Billboards...', Saoirse Ronan, Gary Oldman y Guillermo Del Toro triunfan en los Globos

"Three Billboards Outside Ebbing, Missouri" ganó el Globo de Oro como Mejor Película de Drama; "Lady Bird" ganó como mejor película de comedia; Gary Oldman ("The Darkest Hour") y James Franco ("The Disaster Artist") ganaron como mejores actores de drama y comedia, respectivamente; Frances McDormand ("Three Billboards Outside Ebbing, Missouri") y Saoirse Ronan ("Lady Bird") ganaron como mejores actrices de drama y comedia respectivamente; "In the Fade", el filme de producción alemana y francesa, sobre una mujer cuya vida se colapsa luego de que su hijo y su esposo mueren en un ataque de bomba, ganó el Globo de Oro como mejor película en lengua extranjera. El realizador mexicano Guillermo Del Toro ganó como Mejor Director por "The Shape of Water" y “The Handmaid’s Tale” ganó por Mejor Serie de Televisión - Drama. Aquí la lista completa de los ganadores.
El Globo de Oro es otorgado cada año por la Asociación de Prensa Extranjera en Hollywood (Estados Unidos), a lo mejor del cine y la televisión. La entrega anual número 75 de los premios Globo de Oro fue efectuada el domingo 7 de enero del 2018 en Los Angeles, California.

https://www.cinepremiere.com.mx/ganadores-globos-de-oro-2018.html

Tuesday, December 12, 2017

And the nominees for the Golden Globes 2018 are...

The nominees for the Golden Globe awards to the best of cinema and television in 2017, were announced on Monday December 11, 2017. Mexican director Guillermo Del Toro and his film "The Shape of the Water" have 7 nominations, including Best Picture Drama and Best Director. The horror movie "Get Out" got a nomination for best comedy or musical. Daniel Day Lewis ("Phantom Thread") and Sally Hawkins ("The Shape of the Water") are both nominated in the best dramatic acting categories. "Stranger Things" got a nomination for best dramatic TV series. Here is the complete list of nominees.  


Se anuncian las nominaciones al Globo de Oro 2018

Los nominados al premio Globo de Oro a lo mejor del 2017 en cine y televisión se dieron a conocer el lunes 11 de diciembre del 2017. El realizador mexicano Guillermo Del Toro consiguió siete nominaciones, entre ellas por mejor director y mejor película, por "The Shape of the Water". La película de terror "Get Out" está nominada en mejor película de comedia o musical. Daniel Day Lewis ("Phantom Thread") y Sally Hawkins ("The Shape of the Water"), están entre los nominados a mejor actor y actriz de drama, respectivamente. "Stranger Things" compite como mejor teleserie dramática.
El Globo de Oro es otorgado por la Asociación  de Prensa Extranjera en Hollywood y la entrega se efectuará el 7 de enero del 2018, en el hotel Beverly Hilton de Beverly Hills, con el conductor Seth Meyers como presentador. En este enlace la nota y la lista de nominados

http://www.bbc.com/mundo/noticias-42260745

Friday, October 27, 2017

‘Blade Runner 2049’: ¿Sueñan los androides con que algún día serán más humanos que los humanos?

(Crítica sin ‘spoilers’)

Por Igmar P. / Café Cinéfilo

La sinopsis.
En un futuro en el que la tecnología ha avanzado al grado de que ya hay colonias de gente en el espacio exterior y en la Tierra se fabrican animales y humanos artificiales, éstos últimos conocidos como replicants, un oficial de la Policía, encargado de detectar y eliminar a replicants ilegales, hace un inesperado descubrimiento, el cual amenaza con sumir a la Humanidad en el caos, en “Blade Runner 2049”. 
Póster en inglés de 'Blade Runner 2049'
Han pasado tres décadas desde el 2019, cuando el modelo conocido como Nexus 6 de replicants –androides que eran prácticamente iguales a los humanos, pero con tiempo de vida limitado a 4 años-, empezó a expirar en inventario, mientras que agentes de la Policía conocidos como ‘blade runners’, se encargaban de eliminar –‘retirar’- a los pocos replicants que quedaban, ya que eran considerados ilegales en la Tierra.  
Como consecuencia de lo anterior, la corporación Tyrell, encargada de la manufactura de tales replicants, entró en bancarrota y al poco tiempo desapareció. Ahora en Los Ángeles, en el año 2049, los ejemplares del último modelo de replicants, los Nexus 8 –androides con largo tiempo de vida, similar al de los humanos-, siguen siendo ‘retirados’ por los blade runners.
Entra en la historia uno de tales blade runners, el oficial K (Ryan Gosling), quien durante lo que parecía un caso de rutina, la detección de un replicant Nexus 8, descubre un secreto enterrado que amenaza con acabar con la tranquilidad y la seguridad de la vida de los humanos en la Tierra.
Conforme el oficial K indaga más en el caso, inadvertidamente su investigación lo llevará a buscar a un viejo blade runner, cuyo paradero se desconoce desde hace años.  

La crítica.
La película “Blade Runner 2049” es una rareza del mundo cinematográfico. Es, al mismo tiempo, una historia independiente y una secuela. Se desarrolla con una envolvente trama detectivesca ambientada en una era repleta de asombrosos avances tecnológicos pero, al mismo tiempo, está inmersa en un futuro distópico poco alentador para la Humanidad. Pero aun así, se alcanza a percibir en su historia un tenue rayo de esperanza para el mundo del mañana.
La excelente dirección de Denis Villeneuve (“Sicario”, “Arrival”) trabajando con un guion escrito por uno de los dos escritores de la original “Blade Runner”, Hampton Fancher, hace de “Blade Runner 2049” una interesante aventura, tan llena de descubrimientos y giros argumentales, como de reflexiones.
Póster en inglés de la versión del director de la primera 'Blade Runner'
A pesar de su notable vínculo con su predecesora, “Blade Runner 2049” es una película que se sostiene perfectamente como una historia independiente, que puede satisfacer por igual tanto a fans acérrimos de “Blade Runner”, como aquellos espectadores que jamás habían visto aquel filme de 1982, dirigido por Ridley Scott, el cual, a la postre se convirtió en una joya fílmica de culto.
Al igual que su antecesora, “Blade Runner 2049” tiene urdida en sus fibras la cuestión introspectiva de qué es lo que significa ser humano: ¿Qué es lo que nos hace humanos? ¿Son acaso nuestras emociones? ¿Son nuestros recuerdos? ¿Para qué fuimos creados? ¿Cuál es nuestro principal fin en este mundo? Como Ridley Scott lo hizo en la primera, ahora Denis Villeneuve lo hace en la secuela; utiliza a estos androides llamados replicants, y sus evidentes conflictos existenciales, como un vehículo visual y argumental para profundizar y reflexionar en tales cuestionamientos. Esto es justo lo que hace la buena ciencia ficción.
Nuestro atormentado héroe en “Blade Runner 2049”, el oficial K (Ryan Gosling, en una más que efectiva interpretación) investiga los hechos, indaga las pistas, teniendo como punto de partida una premisa que lo aterra a él mismo, pero que su vez, lo atrae de sobremanera. Una búsqueda indagatoria muy parecida emprendió Rick Deckard (Harrison Ford), en la primera, aunque el esclarecimiento de aquella búsqueda no implicaba la misma amenaza a gran escala que sí representa ahora la investigación del oficial K en “Blade Runner 2049”.
Por otra parte, el conflicto emocional de Deckard en el primer filme consistía en si debía o no cumplir con su deber, luego de descubrir que la mujer que él amaba, Rachael (Sean Young) era una replicant y él, siendo un blade runner, estaba obligado a matarla. El deber de Deckard amenazaba con acabar con cual poca humanidad quedaba en él. Por otra parte, ¿podría Deckard arriesgarse a amar una persona sintética, en un sentido, una “persona no real”?
Ese mismo dilema emocional enfrenta ahora también K en “Blade Runner 2049”. K también se encuentra a sí mismo enamorándose de una “persona artificial”, quien complica más la situación porque sí comparte sus afectos.
Póster en inglés de 'Blade Runner 2049'
Es por ello que la raíz del conflicto emocional interno, tanto en Deckard en “Blade Runner”, como en el oficial K ahora en “…2049” es el mismo: ¿Qué es lo que debo hacer? ¿Obedecer a mis sentimientos o cumplir con mis obligaciones? Y esa es una cuestión que como humanos alguna vez nos hemos hecho por lo menos una vez en nuestras vidas.  Desde luego que para llegar a las posibles respuestas, se vuelve necesario seguir al oficial K en su odisea de impactantes descubrimientos. 
Aparte del desarrollo argumental, el aspecto visual de “Blade Runner 2049” es un verdadero manjar para los ojos. Por supuesto que están los deslumbrantes efectos visuales; por ejemplo vemos los impresionantes edificios de una ciudad futurista de Los Ángeles dominar el paisaje, con pirámides o torres gigantescas iluminadas por asombrosos espectaculares; vemos hologramas de personas prácticamente interactuar con humanos físicos. Uno de tales hologramas es Joi (Ana de Armas), que bien podría ser el futuro, muy distante, de Alexa de Amazon, o de Ciri de Apple, el asistente personal electrónico que en la actualidad ayuda con sus agendas diarias a usuarios de tablets o smartphones. Aunque en “Blade Runner 2049”, Joi, más que una asistente personal, también funge como una acompañante para solteros, algo así como Samantha, el sistema operativo con la voz sexy de Scarlett Johansson en la película de ciencia ficción “Her” (2013), de Spike Jonze.
También vemos la aparición, en la forma de cameo, de un personaje amado -uno de dos personajes que aparecen en “Blade Runner 2049”- de la primera “Blade Runner”, el cual fue obviamente incluido en esta secuela por medio de los efectos visuales y un doble.
Pero Villeneuve no le deja todo a los efectos visuales. La cinematografía, a cargo de Roger Deakins, luce magnífica también. Cuando el oficial K visita el edificio de la corporación Wallace, que es ahora la encargada de fabricar a los nuevos y más obedientes replicants, vemos los interiores del edificio con imponentes muros que nos recuerdan al expresionismo alemán del cine de la década de 1920, con filmes como “Metropolis”, de Fritz Lang.
Cartel publicitario en inglés de 'Blade Runner 2049'
Y desde luego está la música, una tarea titánica de igualar –o superar-, dada la icónica música de la predecesora, la cual estuvo a cargo de Vangelis. Ahora en “Blade Runner 2049” los musicalizadores son Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch, quienes en todo momento tuvieron en mente la banda sonora de Vangelis, ya que sus composiciones ahora para la secuela, están repletos de guiños a los temas de la primera, mientras que, al mismo tiempo, conservan su propia espontaneidad. La música de Zimmer y Wallfisch transcurre como un constante tributo al amado soundtrack de Vangelis y, como regalo, incluyen íntegro uno de tales temas para una escena crucial de la película que aquí no voy a revelar.  
Al ver “Blade Runner 2049” descubrimos que tenemos en Denis Villeneuve a un evidente fan de la predecesora, ya que así como su música, algunas escenas e imágenes de esta secuela son también evidentes guiños a la primera.
Como ocurre en “Blade Runner”, en “Blade Runner 2049”, el detective K, junto con otros oficiales, explora una evidencia crucial con la computadora y mientras observa la pantalla, le ordena a la computadora avanzar hacia un determinado cuadro, retroceder, ampliar, ir hacia la izquierda, etcétera, como lo hizo Deckard en la primera, al examinar una fotografía recogida en un cuarto de hotel de uno de los replicants.
En otro momento del filme, el oficial K consulta a un comerciante de la calle para averiguar la procedencia de otra pieza de evidencia clave. En este caso se trata de Barkhad Abdi, el actor somalí que interpretó al pirata villano de “Captain Phillips” (2013). Al ver la escena de Abdi nos percatamos de que su personaje obviamente ha tratado anteriormente con K, a quien le habla en su idioma natal africano, mientras K, quien entiende perfectamente todo lo que le dice, le sigue hablando en inglés. En la primera, Deckard consulta de la misma manera a una vendedora asiática que tiene su puesto en la calle, a quien Deckard le cuestiona sobre una escama de animal que encontró en un hotel.
Póster en inglés de 'Blade Runner 2049'
Y luego vemos los anuncios espectaculares de empresas que ya no existen en la actualidad, que sucumbieron a la conocida entre fans como la “maldición de Blade Runner”. El primer filme mostró a esas empresas como gozando de éxito en el futuro, tales como la empresa de videojuegos Atari, o la empresa aérea Pan Am, pero que sin embargo, en la realidad al poco tiempo fracasaron. No obstante, es claro que Villeneuve agregó a estas empresas en su filme como una forma de decir que lo que estamos viendo en “Blade Runner 2049”, más que un posible futuro para la Humanidad, es en realidad un “universo alterno”, un término de la hipótesis de los “Universos Paralelos” de Física Cuántica, una hipótesis que se está volviendo popular cada vez más en el presente.
Y tal parece que la hipótesis de los universos paralelos –también conocida como “Multiverso”-, es el rumbo hacia el cual el cine de ciencia ficción se va a encaminar de ahora en adelante, luego de que populares películas de ciencia ficción del pasado ya las alcanzamos en la realidad y, en algunos casos, hasta las sobrepasamos y sus avances tecnológicos –o  eventos cruciales mostrados en sus respectivas historias-, todavía no han ocurrido.
Como ejemplos de lo anterior están las películas “2001: Una Odisea en el Espacio”, y su secuela, “2010: El Año que Hacemos Contacto” con vida extraterrestre, lo cual no pasó, bueno, en ese año por lo menos -los eventos de “2010” todavía pueden ocurrir-, o “Back to the Future 2”, donde se muestra al año 2015, sin embargo, ese año ya vino y se fue y todavía no hay autos voladores, chaquetas que por sí solas se ajustan y se secan, o patinetas voladoras para ese caso.
Como fan acérrimo de “Blade Runner”, en un principio recibí la noticia de su secuela con cierto escepticismo. Pero ahora, después de haber visto “Blade Runner 2049”, es con gusto que puedo decir que se trata de una película que sí vale la pena ver. Luego de ver este filme, uno como espectador se percata de que “Blade Runner 2049” es, en efecto, una secuela absolutamente necesaria y, hasta me atrevo a decir, urgente; como “El Padrino Parte 2”, como “Mad Max 2: El Guerrero de la Carretera”, como “Terminator 2: El Juicio Final”, o como “Aliens”. Quienes vean “Blade Runner 2049” sin duda se van a dar cuenta de porqué hago tal aseveración.  

Calificación: * * * *  

Reparto principal y ficha técnica
Título: ‘Blade Runner 2049’
Dirección: Denis Villeneuve
Guión: Hampton Fancher y Michael Green, basado en personajes creados por Philip K. Dick en su libro ‘¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?’
País: Estados Unidos
Año: 2017
Género: Ciencia Ficción / Acción / Drama 
Elenco: Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas, Robin Wright, Sylvia Hoeks y Jared Leto
Clasificación: Para mayores de 17 años de edad

Duración: 2 horas con 44 minutos